El día de la Nakba (Desastre) palestina transcurre hoy en relativa calma, con marchas y manifestaciones por toda Cisjordania y Gaza pero con muchos menos focos de violencia que en años anteriores, según la Policía israelí.

"En comparación con los años anteriores en general, y el pasado en particular, ha habido muchos menos focos de violencia", aseguró a Efe Mickey Rosenfeld, portavoz de la Policía israelí, que cifró en cuatro las personas detenidas hasta el momento, todas ellas en la aldea palestina de Isawiye, en Jerusalén Oriental.

La agencia palestina Wafa señaló, no obstante, que decenas de personas resultaron heridas por la inhalación de gases lacrimógenos o el impacto de pelotas de goma disparadas por las fuerzas policiales israelíes.

De acuerdo con esta fuente, los incidentes ocurrieron cuando la Policía israelí disolvió a grupos de manifestantes que les lanzaron piedras en algunos puntos como el paso de Qalandia, entre Jerusalén y Ramala, o a las puertas de la prisión de Ofer, también entre ambas ciudades.

Según el portavoz policial -quien también resaltó el papel de la Policía palestina en Belén para contener y disolver a los manifestantes ante el paso de Rajel- hasta las 14.00 GMT los disturbios habían sido dispersados "con mucha contención" y sin ningún herido en el lado israelí.

Miles de palestinos participaron hoy en Cisjordania y Gaza en las marchas y ceremonias de recuerdo por el Desastre del 48, en el que los palestinos conmemoran la huida o expulsión de sus casas de unos 700.000 palestinos durante la primera guerra árabe-israelí, cuando se creó el Estado de Israel.

En la dividida ciudad de Hebrón, grupos de manifestantes lanzaron piedras y quemaron neumáticos junto a un cruce cerca de la Tumba de los Patriarcas, venerada por las tres religiones monoteístas, según el servicio de noticias israelí Ynet.

La misma fuente indicó que también se registraron disturbios en la aldea de Beit Omar, en el campo de refugiados Al Fawar y en el puente de Jaljul.

Además de los cuatro arrestados en Isawiye, un número aún por determinar de manifestantes fueron detenidos por el Ejército en la zona de Kalandia, según el portavoz policial israelí.

"En definitiva ha habido un número relativamente bajo de focos de disturbios", resumió Rosenfeld.

El año pasado, en el marco de una campaña de regreso de los refugiados que en esta ocasión no ha sido organizada, quince personas murieron por fuego israelí en las fronteras con El Líbano y con el Golán sirio, que Israel ocupa desde 1967.