El viceministro de Seguridad Ciudadana de Bolivia, general Miguel Vásquez, afirmó que en la Policía Nacional hay mafias y corrupción y que en 2007, cuando era comandante de esa institución, intentaron asesinarlo, según una entrevista que publica hoy el diario digital Erbol.

Vásquez dijo que en ese año, cuando asistía a un acto en la Unidad Táctica de Operaciones Policiales junto con el entonces ministro de Gobierno, Alfredo Rada, desconocidos estropearon los frenos de su vehículo para causar un accidente.

Se salvó, según su versión, porque se bajó del vehículo cinco minutos antes de que sus frenos quedasen inservibles y el auto se deslizase por una calle empinada, atropellando a dos personas.

Agregó que al año siguiente solicitó el relevo al presidente, Evo Morales, porque no podía tolerar la "conspiración mafiosa".

"En la Policía, no digo en general, el que es honesto y transparente va contra la corriente", añadió, e insistió en que su vida estuvo en peligro porque se enfrentó a la corrupción.

Vázquez acusó a "una mafia capaz de matar a su comandante, que no dormía en su casa y (al que) perseguía la inteligencia de la propia Policía", instigada por agentes "corruptos y delincuentes".

Añadió que se vio obligado a comer fuera del Comando de la Policía por temor a ser envenenado, mientras su esposa e hija recibían mensajes con amenazas.

La Policía Nacional boliviana ha sido cuestionada reiteradamente por los niveles de corrupción, que alcanzó a muchos altos oficiales e incluso a varios comandantes generales.

El general René Sanabria, exjefe antidrogas de Morales, fue condenado el año pasado en Estados Unidos por tráfico de cocaína, delito que confesó cuando era asesor de inteligencia del Ministerio de Gobierno.