El vicepresidente Senior y Economista Jefe del Banco Mundial, Justin Yifu Lin, afirmó hoy en Santiago, que la prioridad de los países América Latina, para acabar con el desempleo y la desigualdad, es alcanzar la diversificación y la renovación industrial.

En una conferencia dictada en la sede de la Cepal, sobre el ascenso de China en el mundo y cómo América Latina y el Caribe pueden reforzar su clase media, Lin argumentó que para evitar una mayor desindustrialización producto de las presiones competitivas del surgimiento de China se debe ampliar la base para el crecimiento económico en la región.

"Se deben crear las condiciones para una mayor reducción del desempleo y la pobreza y mejorar las desigualdad en el ingreso y en ese sentido los países de la región deben preocuparse de la renovación industrial y la diversificación", recalcó Lin.

Sostuvo que una política industrial proactiva, enfocada a sectores específicos, tal como lo sugiere la "nueva estructura económica", que ya ha sido aplicado en algunos países del este de Asia "podría facilitar la necesaria renovación industrial en los países de la región", acotó.

El economista jefe del Banco Mundial enumeró también las oportunidades y desafíos que genera para América Latina el surgimiento económico de China, país que probablemente mantendrá un crecimiento de 8 % durante los próximos 20 años, según sus cálculos.

En tanto, Antonio Prado, Secretario Ejecutivo Adjunto de la Cepal, señaló en la misma reunión que es importante que nociones como cambio estructural y progreso técnico "sean bien entendidas por los expertos" con el fin de explicar en profundidad las diferencias de productividad entre países y sectores.

"La Cepal ha insistido en una estrategia cuyo eje era una inserción internacional dinámica, con base en el progreso técnico, y con productividad, empleo y salarios reales crecientes en economías abiertas", añadió Prado.

Subrayó que la tradición 'cepalina' no veía la diversificación como enemiga del comercio internacional, sino como un sendero para lograr una inserción más dinámica a partir del comercio intraindustrial.

"La experiencia asiática avanzó precisamente en esa dirección, la de la diversificación para lograr un peso creciente en el comercio mundial", concluyó.