El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Mohamed Amr, fue recibido hoy por el rey de Jordania, Abdalá II, en su primera visita a Ammán desde que en febrero de 2011 fuera desalojado del poder el entonces presidente de Egipto Hosni Mubarak.

Según un comunicado de la casa Real, Amr trasladó al monarca hachemí el "entusiasmo" de Egipto por impulsar las relaciones con Jordania "en todos los ámbitos".

Abdalá II subrayó, por su parte, el papel "fundamental e histórico" que desempeña Egipto por su apoyo a las cuestiones árabes y expresó su interés en mantener el diálogo bilateral sobre los acontecimientos políticos que ocurren en la escena regional.

En este sentido, el monarca y el ministro analizaron la situación en Siria y los esfuerzos del enviado de la ONU y la Liga Árabe a ese país, Kofi Annan, para encontrar una salida a la crisis que ponga fin a la violencia y marque el inicio de un diálogo entre Damasco y la oposición, señaló el comunicado.

El rey jordano también pidió que los países árabes coordinen sus esfuerzos en el proceso de paz entre palestinos e israelíes, y apostó por una solución cimentada en la creación de un estado palestino independiente con capital en Jerusalén Este.

El jefe de la diplomacia egipcia explicó, asimismo, a Abdalá II las últimas novedades sobre las elecciones presidenciales en Egipto, cuya primera vuelta está prevista para los próximos 23 y 24 de mayo.

Durante su primera visita al reino en casi 16 meses, Amr también se entrevistó con el nuevo primer ministro jordano, Fayez Tarauneh, a quien garantizó que El Cairo proseguirá con la venta de gas natural a Jordania.

Esta cuestión suscitó dudas en Ammán después de que el pasado abril Egipto rescindiera el contrato para la exportación de gas a Israel.

Además, en los últimos meses se ha cortado de manera temporal el suministro de gas natural a Israel y Jordania por continuos ataques a los oleoductos egipcios que sirven para transportar este recurso en la península del Sinaí.

Tradicionalmente, Egipto y Jordania han jugado un importante papel como aliados en la región y son los dos únicos países árabes que han firmado la paz con Israel en 1979 y 1994, respectivamente.