Las autoridades ahorcaron el martes a un hombre convicto por el asesinato de un físico nuclear en el 2010, informó la televisión estatal.

La noticia de que Majid Jamali Fashi, quien había sido acusado de ser un agente de la agencia de espionaje israelí, Mossad, fue ahorcado en Teherán se conoció el martes por la mañana.

Jamali Fashi, de 24 años, fue sentenciado a muerte después de ser hallado culpable en un juicio a fines de agosto.

El catedrático de física de la Universidad de Teherán, Masoud Ali Mohammadi, murió por la explosión de una bomba adherida a una motocicleta frente a su residencia cuando salía para ir al trabajo en enero del 2010. El profesor no había revelado públicamente su relación con el programa atómico de Irán.

Irán dijo que Israel y Estados Unidos trataban de interrumpir su programa nuclear mediante operaciones encubiertas. Por lo menos, cinco científicos nucleares iraníes han sido asesinados en años recientes.

Israel, que a decir de diversos sectores posee armas nucleares sin que lo haya confirmado ni negado, asegura que Irán pretender desarrollar la bomba atómica.

Teherán acusa al Mossad de Israel, a la CIA y al MI-6 de Gran Bretaña de estar detrás de los asesinatos de los investigadores. Washington y Londres han rechazado las acusaciones, mientras que Israel ha guardado silencio en torno a las mismas.

La defensa del acusado recurrió el veredicto pero la Corte Suprema de Irán ratificó la orden de ejecución que dispuso una corte inferior, lo cual propició que se concretara el ahorcamiento.

Durante el juicio, Fashi fue acusado de colaborar con el Mossad, viajar a Israel para asistir a un curso de adiestramiento con el Mossad y recibir dinero del servicio de espionaje israelí.

En 2011, la televisión estatal de Irán difundió lo que describió como las confesiones de Jamali Fashi en las que admitía que lo había reclutado el Mossad.