El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, espera que la nueva orden de arresto emitida contra el líder rebelde congolés Bosco Ntaganda y otro miliciano de la República Democrática de Congo (RDC) ayude a reducir la violencia y estabilizar la región de los Grandes Lagos.

"Desde que ocurrió el genocidio en Ruanda, la región se ha visto envuelta en muchas masacres y violencia contra los civiles, por lo que esperamos que estas dos órdenes de arresto contra los líderes de las milicias de la zona puedan ayudar a detener los crímenes", dijo hoy Ocampo ante la prensa en la sede central de la ONU, en Nueva York.

El fiscal argentino pidió este lunes por segunda vez el arresto de Ntaganda, un destacado comandante de la milicia de Thomas Luganga -exlíder del Ejército de Liberación de Congo-, al que se reclama desde 2006 por el reclutamiento de niños soldado y otros delitos.

Ocampo también pidió el arresto del miliciano congolés Sylvestre Mudacumura, líder de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda, por ataques a la población civil de las provincias de Kivu (en el este de la RDC).

"Los seguidores de Ntaganda y Mudacumura tienen que entender que ha llegado la hora de que desmovilizarse, de detener los crímenes", dijo el fiscal en una comparecencia ante la prensa tras anunciar su oficina ambas órdenes de arresto.

Ocampo pidió incluso la colaboración de los seguidores de los rebeldes, quienes dijo que pueden jugar un papel "increíblemente importante" a la hora de detener a sus líderes, responsables de "las milicias más peligrosas" de la región.

"Esperamos que al arrestarlos, se produzca un cambio importante en la violencia que ha afectado las zonas de Kivu del Sur y Kivu del Norte en los últimos 18 años", añadió el fiscal, que detalló que a Ntaganda se le quiere juzgar por los crímenes cometidos en la región de Ituri entre 2002 y 2003.

Hace dos meses, la CPI consideró culpable a Ntaganda de haber reclutado niños menores de 15 años y, en la nueva solicitud de orden de arresto, Ntaganda es acusado además de crímenes de guerra y de lesa humanidad como asesinato, violaciones y persecución basada en razones étnicas y ataques a civiles.

La fiscalía acusa a Mudacumura de 14 cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos entre enero de 2009 y agosto de 2010 en las provincias de Kivu del Sur y Kivu del Norte.

La provincia de Kivu del Norte vive en las últimas semanas enfrentamientos entre soldados de la RDC y seguidores de Ntaganda integrados en el Ejército, lo que ha provocado la huida hacia Ruanda de más de 5.000 personas, según datos de la ONU.