Los socios de la eurozona urgieron hoy a Grecia a formar un gobierno que despeje las dudas sobre su voluntad de cumplir los compromisos adquiridos en el marco del segundo rescate financiero y respaldaron su permanencia en el euro, porque de lo contrario, advirtieron, se cortaría la ayuda internacional.

A su llegada a una reunión del Eurogrupo, varios ministros de Economía de la zona euro aumentaron la presión sobre Atenas para lograr un pacto gubernamental y seguir con las reformas económicas, puestas en entredicho por los partidos que tienen la llave del gobierno.

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, advirtió de que las elecciones no cambian las condiciones difíciles a las que se enfrenta Grecia, que necesita implementar las medidas establecidas en el segundo programa para volver a la sostenibilidad económica.

"Grecia tiene que cumplir las exigencias. No tenemos un acuerdo con el Gobierno sino con el país y por eso tienen que cumplir los compromisos", señaló el ministro luxemburgués, Luc Frieden.

"Tenemos un acuerdo y eso significa que se deben cumplir las exigencias. Entonces fluye dinero. Si no se cumplen esas exigencias entonces tampoco fluye dinero", señaló por su parte la ministra austríaca de Finanzas, Maria Fekter.

Un mensaje similar lanzó el ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan, quien fue el único que dejó la puerta abierta a re-negociar los términos del programa con Grecia, al instar a Atenas a cumplir con el mismo "con las variaciones que consideren necesarias".

La tarea de formar gobierno no es sencilla, ya que tras varios intentos fallidos, el segundo partido más votado en las elecciones del 6 de mayo pasado, la fuerza izquierdista Syriza, mantiene su rechazo a las reformas económicas impulsadas desde Bruselas, lo que bloquea cualquier atisbo de acuerdo con los socialistas del Pasok y los conservadores de Nueva Democracia.

El país está abocado a celebrar unas nuevas elecciones si no se logra un acuerdo hoy in extremis, ante la atenta mirada de sus socios europeos que temen los efectos de la profundización de la crisis política griega, especialmente en los países periféricos como España.

El ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, achacó a la delicada situación helena como causante de las tensiones que hoy se han vivido en las bolsas europeas y en los mercados de deuda, donde la prima de riesgo española se ha disparado hasta tocar los 492 puntos, para cerrar finalmente en 478.

"La incertidumbre (en los mercados) se debe a las posibles repercusiones que puede tener el tema griego, eso está afectado al conjunto países. Ese es el tema que tenemos que resolver" en el Eurogrupo, afirmó De Guindos.

La Eurozona también ha mostrado su respaldo a la permanencia de Grecia en la moneda única, mientras se reavivan los rumores sobre la posible salida del país del euro, lo que supondría un "fracaso para todos", según De Guindos.

La ministra austríaca, Maria Fekter, defendió la unidad de la zona euro, pero tildó de inadmisible que Atenas cuestione el cumplimiento de los compromisos económicos, a la vez de que advirtió de las consecuencias que podría tener para Grecia su salida de la moneda única.

"No se puede salir de la eurozona, se puede salir de la UE (y con ello dejar el euro). Pero entonces Grecia tendría que esforzarse después para ser readmitida, habría negociaciones de adhesión y entonces miraríamos muy bien si reúne las condiciones", afirmó Fekter.

Por su parte, la Comisión Europea también instó hoy al país a cumplir sus compromisos: "Queremos a Grecia en el euro", recalcó la portavoz comunitaria Pia Ahrenkilde, quien sin embargo insistió en que "muchas respuestas deben venir de Grecia".