El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró hoy que la multimillonaria pérdida de JPMorgan Chase en inversiones de alto riesgo demuestra la necesidad de proseguir con la reformas del sector financiero estadounidense.

Carney dijo que la pérdida de al menos 2.000 millones de dólares por parte de una unidad de JPMorgan Chase encargada de operaciones con derivados subraya la necesidad de cambiar la manera en la que operan grandes instituciones financieras.

JPMorgan confirmó hoy la salida de su directora de inversiones, Ina Drew, después de que la división que ella supervisaba llevara a cabo unas operaciones que ocasionaron graves pérdidas a la mayor y más rentable institución financiera de Estados Unidos.

"Este suceso refuerza la importancia de aprobar las reformas por las que el presidente ha luchado duramente contra republicanos y los grupos de presión de Wall Street", indicó Carney a bordo del Air Force One en el que el presidente Barack Obama se trasladaba a Nueva York para varios eventos de campaña.

Carney dijo que no es comprensible que algunos aún se opongan en Wall Street a más estrictas regulaciones en el mercado de valores para evitar riesgos que afecten a todo el sistema.

"No podemos prevenir malas decisiones hechas en Wall Street, lo que es importante conseguir con las normas de la reforma de Wall Street es evitar que los contribuyentes soporten las consecuencias", indicó Carney.

El portavoz señaló que no se pueden repetir los mismos comportamientos irresponsables que condujeron a la crisis financiera de 2008, desatada tras la quiebra de Lehman Brothers, y que causaron fallos a lo largo de todo el sistema.

El Gobierno estadounidense ha reforzado desde entonces la supervisión de las instituciones financieras y sus requerimientos de capital con el fin de que no sea necesario de nuevo desbloquear ingentes fondos públicos para evitar un colapso general.

Asimismo, intenta que se impongan limitaciones a determinadas inversiones especulativas de alto riesgo con la conocida como "regla Volcker".