JPMorgan Chase confirmó hoy la salida de su directora de inversiones, Ina Drew, después de que la división que ella supervisaba llevara a cabo unas operaciones de derivados que ocasionaron unas pérdidas de al menos 2.000 millones de dólares al mayor banco de Estados Unidos.

"Pese a nuestras recientes pérdidas en la división de inversiones, la enorme contribución de Ina a nuestra compañía no debería ensombrecerse por lo ocurrido", dijo en un comunicado el presidente y consejero delegado de la entidad financiera, Jamie Dimon.

Drew, que tras más de tres décadas en JPMorgan Chase se había convertido en una de las ejecutivas más poderosas de Wall Street, se jubilará y su puesto lo ocupará a partir de ahora Matt Zames, actualmente codirector de renta fija global dentro de la unidad de banca de inversión.

La salida de Drew, que había sido adelantada este fin de semana por diferentes medios de comunicación en este país, se produce después de que el jueves pasado el banco anunció en un inesperado documento ante la Comisión de Valores de EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés) que sus operaciones de derivados le causaron unas pérdidas de un mínimo de 2.000 millones de dólares.

Detrás de esas multimillonarias pérdidas estaría uno de los corredores de bolsa de JPMorgan en Londres, conocido como "Voldemort" (en referencia al villano de Harry Potter), quien habría llevado a cabo enormes transacciones en las que apostaba por una recuperación económica sostenida con una compleja red de transacciones ligadas al valor de bonos corporativos.

El resultado de esas arriesgadas operaciones, que el propio director ejecutivo de la firma calificó como un error "mayúsculo", ha llevado a que el banco anunciara también hoy la creación de un grupo formado por altos directivos de la firma y liderado por Mike Cavanagh para "supervisar y coordinar una respuesta" a esas pérdidas.

"Como parte de este esfuerzo, Mike se asegurará de que se ponen en marcha las mejores prácticas en toda la firma y se aprenden las lecciones", añadió la empresa en el citado comunicado.

Pese a haber reconocido recientemente que lo ocurrido fue un "terrible error", el consejero delegado de JPMorgan Chase reiteró hoy que el banco que dirige es "muy fuerte y está bien capitalizado", lo que le permite "soportar reveses como éste, y aprenderemos de nuestros errores".

Las acciones del banco han sufrido un duro golpe desde que desveló esas multimillonarias pérdidas y este lunes abrieron la jornada en la bolsa de Nueva York con un descenso del 2,87 %, con lo que en los últimos cinco días se han depreciado un 13,8 %, aunque desde enero acumulan una subida del 8,24 %.