La agencia de calificación crediticia Fitch anunció hoy una probable rebaja en la calificación de la deuda soberana de China para el próximo año por los problemas de deudas del sector bancario y gobiernos locales del gigante asiático.

Según explicaron hoy analistas de la firma por teleconferencia, China deberá tomar control sobre estos problemas en su sector bancario que, de momento, no son causa de preocupación, "mientras no haya un impacto negativo sobre el mercado de trabajo, lo que no vemos hasta el momento", dijo Andrew Colquhoun, analista de Fitch.

Colquhoun predijo que China seguirá flexibilizando las condiciones crediticias y monetarias para amortiguar la desaceleración de la economía.

La agencia de calificación advirtió que es probable que se rebaje a China por su moneda local, aunque su gobierno central se esté haciendo cargo de las deudas incobrables de su balance, motivado en parte por los excesos en su sector inmobiliario.

Colquhoun restó importancia a los datos de debilidad de China y al temor de una fuerte desaceleración del gigante asiático pese a conocerse la pasada semana que el ritmo anual de crecimiento del 8,1 por ciento en el primer trimestre de 2012 es el más lento de los últimos tres años.

"Creo que China está experimentando una desaceleración de la política liderada por el crecimiento que fue implementado por las autoridades en respuesta a la presión de inflado que surgió el año pasado, y me parece bien dentro de los parámetros de gestión de la política normal", agregó.

A pesar de los problemas del sector bancario, Fitch sigue siendo optimista sobre las perspectivas económicas de China, afirmando que las previsiones de crecimiento de la firma para el país es de un 8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) para este año, por debajo del promedio de 10,5 por ciento que mantuvo entre los años 2007 y 2011 de 10,5 por ciento.

China anunció el sábado que recortaría la cantidad de dinero que los bancos pueden mantener en reserva después de que se conociera que el crecimiento de su producción industrial del mes de abril se desplomara a mínimos registrados hace tres años, mientras que las cifras correspondientes a su actividad comercial también se estancaron durante el pasado mes.

La economía del país creció a un ritmo anual de 8,1 por ciento en el primer trimestre de 2012, su ritmo más lento en casi tres años, aumentando los temores de una fuerte desaceleración.   

El pasado viernes el gigante asiático también dio a conocer que su índice de precios al consumidor, el principal indicador de la inflación, subió un 3,4 por ciento interanual en el mes de abril, un 0,2 por ciento menos respecto a marzo debido a la moderación de precios de los alimentos.

Colquhoun, cabeza de la firma para la región Asia-Pacífico, explicó que las economías asiáticas están mejor protegidas de los problemas financieros de Europa que otras regiones, dada la limitada exposición que en este mercado tiene la banca europea, lo que limita los problemas financieros de Asia relacionados con la crisis y deuda del viejo continente.

"Las economías asiáticas son más dependientes de los consumidores y exportaciones que de los bancos extranjeros que ofrecen financiación", dijo.

"Pensar si la evolución en Europa limitan o en cualquier forma imponen un techo a las calificaciones soberanas de Asia, la respuesta es 'no'", agregó Colquhoun.