Un fiscal argentino requirió a un juez investigar al vicepresidente Amado Boudou por supuesto enriquecimiento ilícito.

El fiscal Jorge Di Lello consideró ante el juez federal Ariel Lijo que "hay indicios suficientes" para investigar al vicepresidente, dijo a The Associated Press Juliana Márquez, secretaria del fiscal. Boudou ya era investigado por el mismo magistrado por tráfico de influencias.

Otras personas que Di Lello considera sospechosas de enriquecimiento ilícito --un delito que contempla de dos a seis años de prisión y la inhabilitación como funcionario-- son la novia de Boudou, Agustina Kampfer, y los empresarios Alejandro Vanderbroele y José María Núñez Carmona.

La denuncia contra el vicepresidente fue interpuesta por un periodista cuyo nombre no precisó la funcionaria judicial, que pidió investigar a amigos y socios de Boudou, como Núñez Carmona, y a bienes y empresas presuntamente vinculados al funcionario que ya están bajo la lupa del juez Lijo en la llamada "causa Ciccone".

En esa última causa, el magistrado investiga si cuando Boudou era ministro de Economía en 2010 influyó para que se levantara la quiebra de la extinta imprenta Ciccone Calcográfica con el fin de favorecerla con contratos con el Estado. Esa causa era encabezada por el juez federal Daniel Rafecas, quien en abril fue apartado de la misma por un tribunal por haber comentado aspectos del expediente en un contacto informal con el abogado de Núñez Carmona, por lo que el caso pasó a manos de Lijo.

Lijo debe investigar ahora las acusaciones contra Boudou por enriquecimiento, además de las de supuesto tráfico de influencias, y eventualmente decidirá si existen méritos para procesarlo.

Según medios de prensa, en la denuncia por enriquecimiento ilícito se pide que se investigue la participación accionaria directa o indirecta del vicepresidente en la sociedad Compañía de Valores Sudamericana, continuadora de Ciccone y presidida por Vanderbroele.

El caso de la imprenta Ciccone generó un gran escándalo. El eje central de la investigación a Boudou es determinar si el vicepresidente tiene lazos con Vandenbroele, lo que el funcionario ha negado.

Ciccone se encargó de imprimir las boletas electorales del oficialista Frente para la Victoria para las primarias abiertas y obligatorias de agosto de 2011, previas a las elecciones generales de ese año. También se le adjudicó la impresión de billetes para este año.

El vicepresidente negó en una comparecencia ante la prensa en abril haber influido para beneficiar a la imprenta y acusó al periodismo, y en concreto al diario Clarín --con el que el gobierno está enfrentado-- de confabular en su contra.

Lo hizo poco después de que uno de los departamentos que posee en el lujoso barrio de Puerto Madero, en Buenos Aires, y que estaba rentado a un amigo de Vanderbroele, fue allanado por la justicia en el marco de la causa Ciccone.