Médicos legistas se arremolinaron el lunes ante la cripta de una iglesia en Roma para exhumar el cadáver de un célebre mafioso como parte de la investigación sobre la desaparición de una joven en 1983.

Médicos forenses tomaron muestras de los restos de Enrico de Pedis y también encontraron cerca cajas con restos óseos, dijo un abogado de la familia De Pedis, lo que revivió las conjeturas acerca de que Emanuela Orlandi posiblemente fue enterrada junto con él.

La joven, hija de un empleado del Vaticano, tenía 15 años cuando desapareció en 1983 después de salir de su casa en la Ciudad del Vaticano para irse a su clase de música en Roma. Su padre trabajaba en la Santa Sede.

De Pedis, miembro de la mafia Magliana de Roma, murió en 1990. Quien fuera alguna vez su novia ha dicho que él secuestró a Orlandi y un informador anónimo indicó en 2005 que la respuesta a la desaparición de la chica estaría en la tumba del mafioso.

En medio de un nuevo intento de resolver el caso, el Vaticano dijo el mes pasado que no tenía ninguna objeción a la apertura de la tumba.

Pietro Orlandi, hermano de Emanuela, llegó la mañana del lunes a la iglesia de San Apolinar, en medio de un alboroto de policías y cámaras de televisión que esperaban ver el interior de la capilla y del jardín contiguo de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, tutelada por el Opus Dei, donde los médicos forenses iban y venían.

Lorenzo Radogna, abogado de los De Pedis, dijo que los investigadores encontraron unos 200 "recipientes" con huesos cerca de la tumba de De Pedis y que serán examinados en los próximos días.

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Nicole Winfield está en Twitter como www.twitter.com/nwinfield