Los indicios han aumentado de que la tumba de un reputado mafioso será removida de una iglesia en Roma como parte de la investigación sobre uno de los perdurables misterios del Vaticano: la desaparición de la hija adolescente de un empleado del Vaticano en 1983.

Pietro Orlandi, hermano de la joven desaparecida Emanuela, llegó la mañana del lunes a la iglesia de San Apolinar, en medio de un alboroto de policías y cámaras de televisión, por lo que se cree que se trataba de la exhumación de la tumba de Enrico De Pedis.

De Pedis, miembro de la mafia Magliana de Roma, murió en 1990. Quien fuera alguna vez su novia ha dicho que él secuestró a Orlandi, lo que ha levantado especulaciones de que puede haber evidencia en su tumba.

En medio de un nuevo intento de resolver el caso, el Vaticano dijo el mes pasado que no tenía ninguna objeción a la apertura de la tumba.