El ministro de Economía y de Competitividad, Luis De Guindos, explica hoy al Eurogrupo la reforma financiera que ha impulsado para sanear la banca y disipar así las dudas sobre el valor real del "ladrillo" en los balances de la banca.

De Guindos afronta un Eurogrupo complicado, dado que España se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de la eurozona por la difícil situación económica que atraviesa, las dudas sobre su capacidad de cumplir los objetivos de déficit por el gasto excesivo de las comunidades autónomas y la fragilidad de la banca.

Los países de la zona euro tienen una batería de preguntas para el ministro, a quien pedirán que les informe sobre la reforma financiera y la toma de control de Bankia, a través de la nacionalización de su matriz BFA, sobre las medidas de consolidación fiscal y reformas estructurales actuales y futuras previstas y sobre sus planes para controlar el gasto de las comunidades autónomas.

De Guindos acude a la reunión con una respuesta: la reforma financiera con la que quiere sanear el "ladrillo" mediante provisiones millonarias, sociedades específicas que gestionarán los activos adjudicados por impago y una auditoría independiente de la cartera crediticia que tiene como fin aumentar la transparencia de los balances de la banca, tal y como le ha pedido el Eurogrupo.

La eurozona también instará a España a elaborar unas previsiones de la corrección de los precios de la vivienda durante los próximos dos años, según las fuentes.

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, afirmó el domingo que las "importantes reformas" emprendidas por el Gobierno en el sector bancario servirán "para resolver las vulnerabilidades" del mismo y "despejar las dudas" sobre los bancos.

Bruselas considera que en España la clave para reforzar la confianza es abordar de manera inmediata los retos fiscales y financieros y eso requiere una acción decidida para recapitalizar las cajas de ahorro y aplicar de manera enérgica la Ley de Estabilidad Presupuestaria para reducir y minimizar el riesgo de desvíos de los gobiernos regionales.

Precisamente, la reunión de los ministros de Finanzas y de Economía de la zona euro se celebra después de que la Comisión Europea augurara el viernes que España no logrará rebajar su déficit del 8,51 % del PIB al 5,3 % este año y al 3 % el siguiente y predijera que el país se mantendrá en recesión hasta 2013.

Las malas cifras de España se deben fundamentalmente a que las comunidades autónomas aún no han especificado todas las medidas de consolidación presupuestaria que acometerán y a que la Seguridad Social volverá probablemente registrar un déficit este año.

El próximo día 30 la Comisión Europea revelará si el país necesita acometer recortes adicionales.

Se espera además que el Eurogrupo abra oficialmente el proceso de presentación de candidaturas para dirigir el fondo de rescate permanente y, según fuentes europeas, todo apunta a que el Gobierno español presentará a Belén Romana García como aspirante al puesto de máxima responsabilidad del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

En principio no se espera una decisión el lunes, como tampoco se espera avances en otros nombramientos claves, como el de la Presidencia del Eurogrupo o el puesto que dejará vacante el español José Manuel González-Páramo en el Comité Ejecutivo del BCE.

España sigue aspirando a mantener el puesto en el BCE, pese a que todo parece indicar que lo perderá, según fuentes diplomáticas.

A cambio podría recibir la dirección del MEDE.