El banco español BBVA informó hoy de que necesita dotar unos 1.800 millones de euros (unos 2.320 millones de dólares al cambio actual) en provisiones para cumplir las nuevas exigencias aprobadas por el Gobierno español para que las entidades financieras saneen los activos inmobiliarios.

En una nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en respuesta al requerimiento del propio regulador bursátil español, la entidad explica que el impacto de dichas coberturas "se estima aproximadamente en 1.300 millones de euros netos".

Este impacto, continúa el BBVA, presente en Latinoamérica, "se reflejará en los estados financieros del grupo a 31 de diciembre de 2012 y se absorberá gracias a la recurrencia, diversificación y resistencia de sus resultados".

El grupo Santander, también presente en Latinoamérica, ya cifró ayer en 2.700 millones de euros, antes de impuestos, el importe de las provisiones que deberá constituir para afrontar las nuevas exigencias del Gobierno español para el saneamiento de los activos inmobiliarios de la banca.

El Ejecutivo de Mariano Rajoy español aprobó el pasado viernes una nueva reforma financiera, la segunda en tres meses, que busca sanear los activos de la banca española ligados al sector inmobiliario para disipar las dudas sobre su solvencia y recuperar la confianza de los mercados.

Con ese objetivo, el Consejo de Ministros aprobó nuevas provisiones con las que los bancos deberán respaldar los créditos inmobiliarios sanos y que el ministro de Economía, Luis de Guindos, cifró en 30.000 millones de euros.