Mohamed al-Gherari perdió a cinco familiares, entre ellos un sobrino y una sobrina, cuando la OTAN accidentalmente atacó su vivienda en la capital libia mientras dormían.

Casi un año después, su dolor se agrava por amenazas y acusaciones de sus vecinos que creen que él y otros sobrevivientes del ataque albergaban a un miembro leal a Moamar Gadafi o escondían armas para el régimen.

Al menos 72 civiles, un tercio de los cuales era menor de 18 años, murieron por ataques aéreos de la OTAN, de acuerdo con un reporte difundido el lunes por la organización Human Rights Watch, tras una de las investigaciones de mayor envergadura sobre el tema.

El organismo fincado en Nueva York pidió a la alianza occidental que reconozca las bajas y compense a los sobrevivientes.

La decisión de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN de lanzar una campaña de bombardeos contra fuerzas del régimen e infraestructura militar marcó un punto de inflexión en la guerra civil libia, y dio a los rebeldes una oportunidad de luchar en mejores condiciones. Pero el gobierno de Gadafi y sus aliados en Rusia y China criticaron a la alianza por exceder el mandato de la ONU, que era proteger a los civiles.

El número de libios muertos o heridos en los ataques aéreos también fue un tema de discordia en la guerra, ya que mientras el régimen de Gadafi exageraba frecuentemente las cifras, la OTAN se negaba a comentar sobre la mayoría de las acusaciones, e insistía en que todos los objetivos eran militares.

En un momento dado, el Ministro de Salud de Libia dijo que 856 civiles habían muerto en la campaña de la OTAN, la cual comenzó en marzo de 2011, semanas después de que el levantamiento contra Gadafi, que comenzó con protestas pacíficas, se convirtiera en una guerra civil.

La Comisión Internacional de Investigación sobre Libia dijo previamente este año que al menos 60 civiles habían sido muertos de manera no intencional y recomendó indagar con mayor profundidad.

Con base en investigación de campo realizada en Libia de agosto de 2011 a abril de este año, Human Rights Watch estableció que 28 hombres, 20 mujeres y 24 niños — 72 civiles en total — murieron a causa de ocho bombardeos de la OTAN en Trípoli, Zlitan, Sorman, Bani Walid, Gurdabiya y el pueblo natal de Gadafi: Sirte.

El organismo defensor de los derechos humanos señaló que la cifra era relativamente baja considerando la extensión de la campaña de siete meses, en la cual la alianza dice que realizó 9.600 misiones de ataque y destruyó cerca de 5.000 objetivos militares. Terminó con la muerte de Gadafi en octubre.

Pero el grupo dijo que documentó varios casos en los que claramente no había un blanco militar y criticó a la OTAN por no reconocer las muertes ni examinar por qué y cómo ocurrieron.

En Bruselas, la OTAN expresó que lamenta cualquier muerte de civiles, pero dijo que efectuó la campaña de bombardeos con "precisión y cuidado sin precedentes", y que cumplió con los requerimientos de la ley internacional.

"La OTAN hizo todo lo posible para reducir los riesgos para civiles, pero en una compleja campaña militar, ese riesgo nunca puede ser cero", dijo el lunes la portavoz Oana Lungescu.

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Gamel reportó desde El Cairo. Slobodan Lekic contribuyó a este despacho desde Bruselas.