Luego de 44 años a la sombra del Mánchester United, Mánchester City tuvo que esperar hasta los últimos segundos de la temporada para asegurarse un título que ya festejaban sus rivales.

La Liga Premier nunca tuvo un final como este y difícilmente se vuelva a repetir una definición tan emocionante.

Luego de 38 fechas y nueve meses, lo único que separó a los dos clubes de Mánchester fue la diferencia de goles.

"No quiero arruinar el momento", declaró el capitán del City Vincent Kompany. "Pero ahora quiero otro título".

Goles de Edin Dzeko y del argentino Sergio Agüero en tiempo de descuento le dieron al City una victoria 3-2 no apta para cardíacos sobre el Queens Park Rangers y un título que parecía perdido.

En Sunderland, donde United venció 1-0 al local, los tantos aguaron la fiesta y el técnico Alex Ferguson ordenó a sus jugadores que abandonasen el terreno de juego rápidamente.

"Durante el partido me dijeron que el City había empatado 2-2", comentó el defensor del United Rio Ferdinand. "Cuando terminó nuestro partido, se produjo un silencio. Todos esperaban. Pero la reacción de la tribuna local nos dio a entender que el City había anotado y que se llevaban el título".

En el estadio Etihad del City, mientras tanto, reinaba el júbilo y una sensación de incredulidad ante la milagrosa remontada de los minutos finales.

"Es posible que este sea el mejor momento de tu vida. Pero, para ser honesto, ojalá no tengamos otra definición así", expresó Kompany.

Fue "un final loco para una temporada loca", acotó el técnico del City Roberto Mancini mientras saboreaba una copa de champagne.

El City pareció imparable por momentos. Sin embargo, comenzó a ceder puntos y todo parecía perdido hace cinco semanas, cuando el United la llevaba ocho unidades.

United, sin embargo, no obstante, se desplomó en la recta final.

"Esta es la liga más dura del mundo", sostuvo Ferguson. "Y el que la gane, se la merece".

United la ganó 12 veces en los últimos 44 años, todas de la mano de Ferguson.

El campeonato del City fue producto de una inversión de más de mil millones de dólares a lo largo de tres años por parte del magnate Sheikh Mansour, de Abu Dhabi.

"Cambiamos la historia del club ganándole a un equipo fuerte como el United", declaró Mancini. "Espero que sigamos ganando, pero necesitamos mejorar".

Si bien el City fue el equipo más goleador del torneo, el domingo los goles tardaron en llegar y el título pareció muy distante cuando Wayne Rooney puso al United arriba sobre Sunderland y Queens Park Rangers tomó ventaja de 2-1 después de que el argentino Pablo Zabaleta adelantase al City en el marcador.

Ni siquiera la expulsión de Joey Barton a los 55 minutos, con el partido 1-1, le facilitó las cosas al City en un día en que todo parecía salirle mal. Barton vio la tarjeta roja por pegarle un codazo al argentino Carlos Tevez. Cuando se iba de la cancha agredió también a Agüero.

Jugando con un hombre menos, Queens Park Rangers se puso 2-1 en un esporádico contragolpe.

El City, no obstante, no se entregó y lanzó un ataque desenfrenado.

Dzeko empató en el segundo minuto de tiempo extra y Agüero selló la victoria dos minutos después, tras eludir a un rival en el área.

Agüero, yerno de Diego Maradona, terminó tendido en el piso, debajo de una montaña de compañeros que lo querían abrazar.

"Estaba llorando", dijo Kompany. "Todos estábamos muy emocionados. No sucede muy a menudo que tipos fuertes como estos se sensibilizan tanto".

"Esperábamos ganar la liga hoy. Teníamos una enorme desilusión al estar un gol abajo. (La remontada) Fue uno de los mejores momentos de mi vida", dijo Kompany.

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Rob Harris está en twitter como http://twitter.com/RobHarris