Una mujer confesó el lunes a la policía que en la víspera secuestró a una bebé recién nacida por nostalgia, porque le dieron ganas de ser mamá nuevamente luego que su hija diera a luz hace un mes: escogió el Día de la Madre para cumplir su deseo.

Lupe Carbonell Cisneros, de 46 años, se disfrazó el domingo de auxiliar de enfermería y se fue al hospital San Borja, donde su hija dio a luz, y se llevó a la bebé Constanza Gutiérrez de los brazos de su madre con la excusa de que iba a tomarle la temperatura.

El fiscal Ricardo Peña dijo que la mujer confesó a la policía de investigaciones que sustrajo a la bebita porque sintió "ganas de ser mamá de nuevo".

Las autoridades localizaron el lunes a la bebé en el domicilio de Carbonell. La sustracción de la nena fue grabada por las cámaras de vigilancia del hospital y fueron los propios vecinos los que la delataron en llamados telefónicos a la policía cuando la reconocieron en el vídeo que fue transmitido por las estaciones de la televisión local.

La peruana será enjuiciada por sustracción de menor y si es encontrada culpable puede ser castigada con una pena de hasta cinco años de cárcel.