La número uno del ránking de la WTA, la bielorrusa Victoria Azarenka, aseguró hoy en la conferencia de prensa previa a su participación en el torneo de Roma que no le obsesiona ser la mejor del mundo.

"No miro mi ránking. Solo a finales de año puedes ver si has cumplido con tus objetivos, lo que has conseguido. Cada mes pienso solo en hacerlo lo mejor posible y sin mirar la clasificación. Luego ya veré qué pasa", dijo la número uno del mundo, quien el miércoles debutará en Roma contra la israelí Sharhar Peer.

No obstante, la actual reina del tenis mundial aseguró que ya ha conseguido todo lo que podría soñar, que era "ganar un Grand Slam", el de Australia, en enero, y "ser la número uno del mundo".

En Roma, la bielorrusa intentará olvidar la derrota que sufrió en la Caja Mágica de Madrid después de que la estadounidense Serena Williams le infligiese en la final un contundente 6-1 y 6-3.

"Podemos sentarnos aquí a quejarnos de la tierra o del aire, pero sería lo mismo. Yo no jugué un buen partido y ella sí. No hay ningún problema, solo que ella jugó mejor que yo", agregó.

La número uno del tenis femenino tampoco quiso entrar en la polémica de la tierra azul de Madrid ni hacer comparaciones con la arcilla roja de Roma. "No podría compararlas porque aun no he jugado aquí", dijo.

Azarenka, que trabaja durante esta temporada de tierra con la francesa Amelie Mauresmo, dijo estar "muy contenta" y aseguró que "trabajar juntas está dando buenos resultados" y que está siendo "una gran experiencia" que espera continuar en Roland Garros.