Amnistía Internacional destaca, con motivo del Día Internacional de la Familia, que el matrimonio civil entre parejas del mismo sexo es una cuestión de derechos humanos.

La organización recuerda que denegar a personas individuales el derecho a casarse, basándose en el género de sus parejas viola el derecho a la no discriminación, el derecho a la igualdad ante la ley y el derecho a casarse y formar una familia.

De cara a la celebración el 15 de mayo de la fiesta de la familia, Amnistía señala que el derecho a casarse y a fundar una familia está reconocido en el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el artículo 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

En un comunicado, la organización expone que los estados deben proteger y garantizar este derecho y abstenerse de discriminar a ninguna persona por causa de su orientación sexual y de su identidad de género, tal y como avaló el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Aunque Naciones Unidas o el Comité de Derechos Humanos no obliga a los países a regular el matrimonio entre personas del mismo sexo, sí recuerdan que el no reconocimiento de parejas homosexuales y de sus familias puede implicar discriminación en asuntos tan básicos como derechos de pensión, de herencia, de tributación e incluso de disfrute de vivienda, añade.

Varios países europeos ya han aceptado el matrimonio civil entre personas del mismo sexo: Países Bajos desde 2001, Bélgica en 2003, España en 2005, Suecia y Noruega en 2009, Portugal e Islandia en 2010.

También Canadá (2005), Sudáfrica (2006) y Argentina (2010) reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo; en México, dos estados lo admiten y Brasil ha equiparado los derechos de todas las uniones de hecho, detalla Amnistía.

La organización muestra su preocupación por la situación de EEUU, donde nueve estados reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo y el presidente, Barack Obama, se ha pronunciado a favor de este tipo de uniones, mientras que otros 30 estados lo prohíben expresamente.