España logró vender 2.900 millones de euros (3.800 millones de dólares) en deuda a corto plazo en medio de una fuerte demanda, pero con incrementadas tasas de interés lo que refleja la preocupación de los inversionistas sobre las finanzas del país ibérico.

La exitosa subasta de deuda se dio mientras que los rendimientos para importantes bonos a 10 años en el mercado secundario — un indicador de lo que el gobierno tendrá que pagar — subían 23 puntos base a 6,22%. El índice de referencia español, el Ibex iba 2,8% abajo en las cotizaciones matutinas.

El Tesoro pagó un rendimiento de 3% para vender 2.200 millones de euros (2.800 millones de dólares) en documentos a 12 meses comparado con el 2,6% de la pasada subasta el 17 de abril. Pagó 3,3% para vender 711 millones de euros en bonos a 18 meses, arriba del 3,1% previo. El departamento ha fijado un objetivo más alto de la venta de 3.000 millones de euros.