Las detenciones callejeras momentáneas en Nueva York se dispararon a más de 200.000 en el primer trimestre de 2012, de acuerdo con el Departamento de Policía.

Los agentes efectuaron de enero a marzo 203.500 detenciones momentáneas en las calles, un incremento sobre las 183.326 de igual periodo de 2011, según la fuente.

La policía permite que sus agentes detengan momentáneamente a una persona con base a una sospecha razonable, que es inferior a una causa que justifique un arresto.

El alcalde Michael Bloomberg dijo que mediante esta práctica se han decomisado armas en las calles y se han salvado vidas.

Se prevé que la cifra de homicidios en la ciudad disminuya este año a menos de 500, un nivel bajo sin precedente.

Según los detractores de estas medidas, las detenciones callejeras momentáneas afectan injustamente a las minorías.