Las críticas negociaciones para tratar de formar un gobierno de coalición en Grecia fracasaron el domingo una vez más, con lo que el país golpeado por la crisis financiera se acercó un paso más a unas nuevas elecciones y volvió a traer dudas de que pueda continuar en la zona del euro.

Los esfuerzos de último momento del presidente Karolos Papoulias para lograr un acuerdo entre los líderes de los partidos terminaron sin acuerdo alguno el domingo por la noche, una semana después de que las elecciones nacionales terminaron en un callejón sin salida, sin partidos con suficientes escaños para formar un gobierno.

Papoulias convocó a un nuevo encuentro el lunes después de que fracasó un intento de última hora hecho el domingo para hallar una salida.

El mandatario pidió la asistencia de los jefes de los tres partidos que tuvieron más votos en las elecciones: la conservadora Nueva Democracia, radical de izquierda Syriza y el socialista PASOK, además del dirigente del pequeño partido Izquierda Democrática, que aparece ahora como el fiel de la balanza.

Sin embargo, el líder del partido Syriza, Alexis Tsipras, rechazó la invitación del lunes, informó la televisión estatal, con lo que toda la reunión quedó en entredicho.

De no encontrarse una solución, Grecia tendrá que convocar a nuevas elecciones el mes próximo en una medida que prolongaría la incertidumbre en el país y pondría en duda la permanencia de la nación en el bloque del euro.

La incertidumbre política ha alarmado a los acreedores internacionales que le han dado a Grecia miles de millones de euros en préstamos en los últimos dos años y ha puesto en serias dudas la permanencia del país en la unidad monetaria.

Los electores, furiosos por el manejo de la crisis financiera de Grecia y dos años de rigurosas medidas de austeridad a cambio de miles de millones de euros en préstamos internacionales, castigaron en las elecciones al ex dominante partido socialista PASOK y al conservador Nueva Democracia.

Los dos vieron caer su apoyo a su nivel más bajo en décadas, mientras que la Coalición Radical de Izquierda (Syriza) obtuvo grandes ganancias y se colocó en el segundo lugar con un programa de gobierno que se opone a los préstamos financieros.

Los líderes del PASOK y de Nueva Democracia desean formar una coalición con el partido Izquierda Democrática y conseguir 168 lugares en el Parlamento de 300 legisladores.

Sin embargo, los tres insisten en que cualquier acuerdo para compartir el poder debe incluir a Syriza, debido a sus buenos resultados en las votaciones.

Sin embargo, Tsipras insiste en que no se unirá y que ni siquiera apoyará un gobierno que seguirá implementando los términos bajo los cuales Grecia recibió un rescate financiero.