Miles de opositores efectuaron hoy un "paseo" por el centro de la capital rusa, convocado por un grupo de escritores para verificar si los moscovitas pueden circular libremente por las calles de su ciudad sin el permiso de las autoridades.

La mayoría de los participantes lucía una cinta blanca, el distintivo de la oposición rusa para demandar elecciones limpias.

"Paseo de verificación", bajo ese lema un grupo de literatos, encabezados por el escritor Borís Akunin, convocó a los moscovitas a pasear por los bulevares del centro de la capital rusa.

La convocatoria fue hecha pública después de que la policía detuviera a varios ciudadanos solo por el hecho de portar la cinta blanca opositora y tras la violenta disolución de una manifestación opositora el pasado día 6, que se saldó con cerca de medio millar de detenidos.

Los "paseantes", más de 15.000 según los firmantes de la convocatoria y 2.000 de acuerdo con la policía, se congregaron sin pancartas en la Plaza Pushkin, y desde allí se dirigieron por los bulevares hasta Chistie Prudí.

Allí fueron recibidos con aplausos por los centenares de jóvenes que desde hace varios días realizan en ese lugar una acampada de protesta contra el presidente de Rusia, Vladímir Putin.

La acampada ha sido presentada a las autoridades como una celebración indefinida del Día de la Victoria sobre la Alemania nazi, que los rusos celebraron el 9 de mayo, para evitar su disolución por la policía.

La policía no intervino contra los participantes en el "paseo", pero se quejó de que la multitud obligó a suspender el tráfico en ese sector de los bulevares, que conforman un anillo en torno al centro histórico de la ciudad.