El presidente del Consejo Nacional Sirio (CNS), Burhan Galiun, afirmó hoy que el plan de paz propuesto por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, "está en peligro" porque el régimen de Bachar al Asad lo sabotea.

En una comparecencia en Roma al término de una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Giulio Terzi, Galiun, presidente del principal órgano opositor sirio en el exilio, pidió a la comunidad internacional que ejerza mayor presión sobre el régimen de Damasco.

"El plan de Annan está en peligro porque el régimen de Al Asad lo está saboteando", dijo el presidente del CNS, quien añadió que la propuesta del enviado especial está destinada "a poner fin a la dictadura" y que, si no es así, dejará de tener el respaldo del pueblo sirio.

"Si no hay una actitud más decidida de la comunidad internacional hacia las violaciones del régimen, creo que este plan seguirá estando en peligro", agregó.

Galiun anunció además que ha pedido al Gobierno italiano la apertura en Roma de una sede del Consejo Nacional Sirio, cuya Secretaría General se reúne este domingo en la capital de Italia para evaluar la actual situación en Siria y el nombramiento de un nuevo presidente.

El encuentro entre Galiun y Terzi se produce en la víspera de la reunión de mañana en Bruselas de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE), en la que se prevé aumentar en tres personas y dos entidades la lista de sancionados por apoyar con recursos económicos la represión en Siria.

Durante la misma comparecencia de prensa, Terzi exigió a Damasco que garantice la seguridad de la población civil de Siria, como es su responsabilidad, y apostó por reforzar la misión de observadores internacionales en el país dispuesta por la ONU.

"Es responsabilidad del régimen de Damasco poner fin a la violencia inaceptable contra la población civil (...) La violencia no ha disminuido. Ha habido una señal de atenuación de la presión por parte del régimen, pero no suficiente", incidió el ministro de Exteriores de Italia.

Terzi, que esta semana aprobó en Consejo de Ministros el envío de un máximo de 17 observadores italianos a Siria, aseguró que la ejecución del plan de Annan no puede prolongarse hasta el infinito sin que se llegue al final del conflicto, aunque indicó que, por el momento, es el único instrumento capaz de conseguir ese objetivo.

"En Siria es necesario reforzar la misión de los observadores de la ONU, que tienen que tener además la libertad de moverse por todo el país", comentó el ministro italiano, quien además pidió que en el futuro del país se respete "a los miembros de todas las comunidades, en particular la cristiana".