Los partidos en Grecia reanudan el lunes las conversaciones para formar un gobierno de coalición, pero el estancamiento en el diálogo podría propiciar nuevas elecciones, en momentos en que peligra el rescate financiero y la permanencia del país en la Eurozona.

El presidente Karolos Papoulias convocó a los dirigentes de las principales fuerzas políticas a que reanuden las negociaciones a las 7.30 de la noche (1630 GMT) del lunes, tras el fracaso de las conversaciones del día anterior.

Los conservadores se alzaron con la victoria en las elecciones generales del 6 de mayo, pero del proceso no salió un ganador absoluto en el país, que atraviesa por una crisis financiera.

El partido izquierdista Syriza, que logró el segundo lugar, se rehúsa a ser parte de la coalición de gobierno y exige que se eliminen o se renegocien radicalmente las condiciones del rescate financiero concedido a Grecia.

No está prevista la participación del dirigente de Syryza, Alexis Tsipras, en la reunión del lunes. Según la televisión estatal, Tsipras rechazó la invitación para que asista a la reunión.

Los esfuerzos de último momento del presidente Karolos Papoulias para lograr un acuerdo entre los líderes de los partidos terminaron sin acuerdo alguno el domingo por la noche.

Ninguno de los partidos ganó en las recientes elecciones los escaños suficientes para encabezar un nuevo gobierno.

El mandatario pidió la asistencia de los jefes de los tres partidos que tuvieron más votos en los comicios: la conservadora Nueva Democracia, radical de izquierda Syriza y el socialista PASOK, además del dirigente del pequeño partido Izquierda Democrática, que aparece ahora como el fiel de la balanza.

La incertidumbre política ha alarmado a los acreedores internacionales que le han dado a Grecia miles de millones de euros en préstamos en los últimos dos años.