El serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, aseguró hoy que "la tierra de Roma es como el paraíso", durante una rueda de prensa ofrecida en la capital italiana.

El tenista de Belgrado hizo estas declaraciones en alusión a la polémica que ha suscitado la tierra batida teñida de azul utilizada en las pistas del Masters 1000 de Madrid y que ha llevado a jugadores como Rafa Nadal o al propio Djokovic a amenazar con no volver al torneo.

El serbio dijo que no está enfadado con Ion Tiriac, promotor y propietario del Masters 1000 de Madrid, y reconoció que se ha hecho "un buen trabajo" para introducir novedades.

Sin embargo, subrayó que no se pueden realizar cambios si ninguno de los mejores jugadores del mundo han probado o visto la superficie y no saben cómo es posible moverse o jugar.

"Vas a uno de los torneos más grandes del mundo y corres el riesgo de hacerte daño", agregó Djokovic, quien aseguró que "es genial" volver a una pista de arcilla convencional como la de Roma.

Preguntado por las diferencias técnicas entre ambas pistas, Djokovic destacó que en el tenis "el movimiento es algo básico" y si no puedes estar en "equilibrio" a golpear la pelota todo es "doblemente difícil".

"Aquí (en Roma) puedes deslizarte, allí (en Madrid) resbalabas", afirmó.

Djokovic también se refirió al próximo torneo de Roland Garros, que se celebrará dentro de dos semanas, señalando que se trata de una de sus prioridades para este año y destacó que en un Grand Slam nunca sabes lo que puede pasar.

Subrayó que ahora se centra en Roma, donde siempre ha cosechado buenos resultados, en especial el año pasado, cuando se coronó Campeón ante Nadal, y descartó que la tragedia que ha azotado a su familia en las últimas semanas, con el fallecimiento de su abuelo, y su participación en Madrid hayan entorpecido su preparación.

Sobre la presión a la que se enfrenta tras una temporada como la del año pasado, en la que conquistó el número uno y se alzó con once torneos, entre ellos Wimbledon, Djokovic consideró que cuenta con la experiencia para poder hacerle frente e hizo hincapié en que le encantan los desafíos.

"Nunca quise repetir el año pasado solo jugar bien en cada torneo", manifestó Djokovic, que se mostró satisfecho con sus marcas de este año y aseguró que no se puede quejar porque está donde siempre había querido estar.