Una serie de bombardeos en contra de fuerzas de seguridad mató el domingo a cuatro personas en dos ciudades iraquíes, informaron funcionarios.

En el primero de los ataques, un vehículo estacionado explotó cerca de una patrulla de la policía en una de las principales avenidas del centro de la ciudad de Ramadi, en el oeste del país, indicó la policía. Un oficial murió en la detonación en la ciudad que en un momento fue semillero de la red al-Qaida.

Un funcionario del vecino hospital Ramadi dijo que otros cinco oficiales fueron heridos de gravedad. Dos personas que se encontraban en el lugar también resultaron lesionadas, agregó.

Varias horas después en Bagdad, un atacante suicida detonó su carga de explosivos en un puesto de control después que los policías en el lugar sospecharon que se trataba de un insurgente y abrieron fuego en su contra.

Dos policías de Bagdad dijeron que dos oficiales y un transeúnte murieron y que otras nueve personas, tres de ellas policías, fueron heridas.

Las muertes fueron confirmadas por un médico del hospital al-Yaruk de la capital del país.

Antes, en Bagdad, dos explosiones se registraron en el distrito de Karrada, en el sur de la capital iraquí. El primero de los artefactos explosivos, que fue plantado dentro de un auto estacionado, no dejó heridos.

La segunda de las detonaciones sucedió minutos después mientras oficiales de la policía y de fuerzas de seguridad acudían al lugar. La bomba dejó seis heridos, entre ellos cuatro agentes de seguridad, de acuerdo con funcionarios médicos y de la policía.