La temporada primaveral de subastas de arte en la ciudad de Nueva York fue un acontecimiento verdaderamente inusitado.

El arrebato en los remates comenzó con la pintura "El Grito" de Edvard Munch el 2 de mayo, cuando un postor participó por teléfono con una puja de 120 millones de dólares por la emblemática imagen, la cual terminó siendo la obra de arte vendida al mayor precio en una subasta.

Luego, "Naranja, Rojo, Amarillo", de Mark Rothko, se apropió del récord para cualquier obra de arte contemporánea en subasta cuando se vendió en casi 87 millones de dólares el martes en la firma Christie's.

Pero eso no fue todo. Las marcas de precios por artistas fueron pulverizadas en las dos casas de subastas con obras de Yves Klein, Jackson Pollock, Gerhard Richter, Alexander Calder, Roy Lichtenstein, Cy Twombly, el artista disidente chino Ai Weiwei y otros.

El mercado de arte permanece como uno de los pocos prósperos en un momento económico difícil. Entre los motivos figuran un mercado mundial en expansión que comprende a compradores de Asia, Medio Oriente y Sudamérica; el deseo ardiente de los coleccionistas más reconocibles por poseer una pieza prominente de los artistas más reconocidos del mundo, y la idea de que el arte es una inversión redonda.

"La gente se siente muy segura al comprar arte", dijo Nicolai Frahm, un socio de Frahm Ltd., con sede en Londres. "Hay una gran cantidad de nuevos compradores que llegan al mercado. Si se tiene el dinero, se quiere participar en la compra de arte. La gente es casi considerada tonta si tiene dinero y no compra".

Christie's obtuvo una suma récord de 616 millones de dólares en las dos semanas de subastas de arte impresionista, moderno y contemporáneo. Solamente sus ventas vespertinas de obras contemporáneas totalizaron 388,5 millones de dólares, una marca para cualquier remate en esa categoría. Las ventas de Sotheby's llegaron a casi 704 millones de dólares. El remate que tuvo el miércoles con obras de Bacon, Lichtenstein, Warhol y otras creaciones fundamentales generó 330,6 millones de dólares.

Todos los precios incluyen la prima que el subastador cobra al comprador.

Ninguno de los compradores fue públicamente identificado, pero los postores incluyeron coleccionistas de China, Rusia, Sudamérica, Medio Oriente, Europa y Australia.

Las dos casas subastadoras ofrecieron obras de colecciones famosas: Del filántropo y mecenas David Pincus, de Filadelfia, en Christie's y el financiero neoyorquino Theodore Forstmann en Sotheby's, así como piezas que llevan décadas fuera del mercado.

"El motivo de esas ventas sin precedentes es, de manera sencilla, la calidad del material", afirmó Michael Frahm, asesor en arte contemporáneo y hermano y socio de Nicolai Frahm. "Las casas de subastas han logrado encontrar piezas inusuales de los artistas más renombrados".

Las ventas, agregó, "demostraron un crecimiento tremendo en la demanda de obras de alta calidad y cómo la cima del mercado se aparta del resto para alcanzar nuevos niveles, más altos de lo que hemos atestiguado hasta ahora".

Esos trabajos incluyen un retrato de Elvis Presley en serigrafía de plata hecho por Warhol que recaudó 37 millones de dólares, la imagen con rasgos de cómic "Sleeping Girl" de Lichtenstein que fue vendida en 44,8 millones de dólares y una tonelada de porcelana hecha a mano en "Sunflower Seeds" de Weiwei que generó 782.500 dólares.

La temporada anual de subastas en primavera fue la más productiva desde la recesión que se produjo en 2008.

Los expertos dijeron que las obras de arte de medio rango también tuvieron buenas ventas, pero que fueron las piezas principales las que dieron fuerza al mercado.

Tobias Meyer, director mundial de arte contemporáneo de Sotheby's, dijo que el sector relevante del mercado tuvo un buen desempeño debido a la demanda mundial de obras maestras.

Patricia Berman, presidenta del departamento de arte en Wellesley College y directora del Instituto de Investigación Edvard Munch en Oslo, Noruega, dijo: "Este angosto sector del mercado de arte es robusto debido a la cantidad récord de millonarios y multimillonarios en el mundo, debido a la incertidumbre en otros caminos de inversión y debido al creciente encanto y prestigio de la posesión de arte contemporáneo entre los inversionistas más nuevos".

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En línea: http://www.sothebys.com , http://www.christies.com