La religión mormona de Mitt Romney ha moldeado su vida, pero apenas la mencionó al hablar el sábado ante graduados en una universidad cristiana evangélica.

Y escasamente tocó asuntos sociales polémicos como aborto y matrimonio entre personas del mismo sexo. En lugar de ello ofreció una amplia defensa de valores como familia y trabajo arduo.

"La cultura: lo que creemos, lo que valoramos, la manera en que vivimos, importa", dijo Romney a graduados reunidos en el estadio de fútbol estadounidense del campus de la Universidad Liberty en las montañas de Virginia.

"La cultura estadounidense promueve la responsabilidad personal, la dignidad del trabajo, el valor de la educación, el mérito del servicio, la dedicación a un propósito superior a uno mismo, y en el la base, la preeminencia de la familia", subrayó en su discurso en la ceremonia de graduación.

En lugar de un discurso conservador, Romney habló sobre su propia familia y ofreció una defensa del cristianismo, diciendo que "no existe una fuerza mayor para el bien en la nación que la conciencia cristiana en acción". No obstante, fue inclusivo: "Hombres y mujeres de toda religión, y la gente buena sin religión alguna, sinceramente se esfuerzan por hacer lo correcto y llevar una vida con objetivos muy claros".

El aspirante presidencial republicano recibió un aplauso ininterrumpido tras un discurso de 20 minutos emitido días después de que el presidente Barack Obama manifestó apoyo al matrimonio de homosexuales, un hecho sin precedente.

"El matrimonio es una relación entre un hombre y una mujer", dijo Romney ante una animada multitud de estudiantes que tienen que seguir un estricto código de conducta, el cual considera pecado el sexo fuera del matrimonio y la homosexualidad.

El fallecido pastor Jerry Falwell fundó la Universidad Liberty en 1971 con la idea de que fuera para los cristianos evangélicos "lo que Notre Dame es para los jóvenes católicos y Brigham Young para los jóvenes mormones", como dijo en el día de graduación su hijo, Jerry Falwell Jr., rector de la institución educativa.

La universidad se ha convertido en destino de políticos republicanos que buscan hablar a la derecha religiosa, y el equipo de campaña de Romney — que planeó el discurso mucho antes de que el matrimonio homosexual se convirtiera en tema central — lo vio como una oportunidad de dirigirse al tipo de audiencia socialmente conservadora que había estado recelosa de él durante la prolongada contienda por la candidatura del Partido Republicano a la presidencia.