El aborto y el matrimonio gay. Durante años se los ha agrupado como las llamadas cuñas de la política estadounidense: temas candentes en el punto de intersección de la sexualidad, la libertad personal y las políticas públicas.

Pero estos dos temas polémicos, tan prominentes como siempre en esta campaña y capaces de enfervorizar a las bases de derecha e izquierda de los dos grandes partidos, están siguiendo caminos distintos, y eso es lo fascinante. Los partidarios de cada posición se cuidan de exagerar lo que ambos tienen en común.

El matrimonio entre personas del mismo sexo pasó a ocupar el centro de la escena cuando el presidente Barack Obama le declaró su apoyo y los conservadores reafirmaron su oposición. Los republicanos rechazan la acusación demócrata de que están librando una "guerra contra las mujeres" que abarca la limitación del derecho al aborto.

Las encuestas revelan que en materia del matrimonio homosexual, la opinión pública ha virado desde la oposición abrumadora hace una década a una leve mayoría a favor. En contraste, las posiciones frente al aborto casi no han variado en varias décadas: una pequeña mayoría está favor de ese derecho, frente a una oposición tan estable como enérgica.

La diferencia moral es más profundo. Los estadounidenses que tienen una actitud ambivalente sobre el matrimonio gay pueden aceptarlo con una actitud de vive y deja vivir, mientras que el debate sobre el aborto tiene que ver con el comienzo de la vida y si el feto tiene derechos.

"Hoy en día todos conocen a personas gay: su comunidad salió del gueto hace mucho tiempo y es parte de la vida cotidiana", dijo Jon O'Brien, un activista de Católicos por la Libre Elección, partidario del derecho de aborto. "El aborto es una decisión muy íntima, frecuentemente triste y difícil. Es algo totalmente distinto".

Otra diferencia: la cultura popular da por sentada la aceptación de los gay, como lo demuestran series televisivas de gran éxito como "Will and Grace", "Glee" y "Modern Family", con protagonistas gays y lesbianas. Hollywood no ha demostrado la misma tolerancia del aborto; las películas que muestran embarazos indeseados generalmente optan por llevarlos a término.

Las encuestas revelan tendencias divergentes en la visión que tienen los adultos jóvenes de los dos temas.

Según el Pew Research Center, los estadounidenses menores de 30 años se inclinaron levemente contra el matrimonio gay en 2004, mientras que ahora el 65% lo aprueba, una tasa levemente superior a la de los mayores de 30.

No se ha observado un cambio similar ni diferencia por edad en materia de aborto. La encuesta más reciente de Pew, en abril, revela que la posición de los jóvenes se ha mantenido estable y no difiere gran cosa de la de los mayores: 53% a favor entre los menores de 30 años, 55% a favor en la franja de 50 a 64 años de edad.

Una consecuencia posible es que si bien los demócratas podrían usar el matrimonio gay para movilizar a los votantes jóvenes, tal vez no ocurra lo mismo con el derecho de aborto.

En la búsqueda del apoyo conservador durante las elecciones primarias republicanas, el ganador aparente Mitt Romney comprometió su oposición al matrimonio gay y el aborto. Pero de cara a las elecciones generales, debe decidir hasta qué punto insiste en esas posiciones cuando intente atraer a los independientes, cuyos votos serán cruciales.

Una nueva encuesta AP-GfK indica que Obama aventaja a Romney por 21 puntos en materia de quién goza de mayor confianza para manejar temas sociales como el aborto y el matrimonio gay.

Como en años recientes, los votantes atribuyen mucho menos importancia a los temas sociales que a la economía y el empleo. En una encuesta reciente de Pew, el 86% dijo que la economía sería muy importante a la hora de decidir su voto, mientras que apenas el 39% dijo lo mismo acerca del aborto y el 28% sobre el matrimonio gay.

En un estado indefinido y crucial como Ohio, el cientista político John Grreen dijo que era difícil pronosticar cómo afectarían el resultado los temas cuña.

"No serán los temas que decidirán la elección, pero si las diferencias se vuelven muy estrechas, podrían provocar una diferencia", dijo Green. "Llevan a votar a un conjunto especial de votantes que les dan mucha importancia" a esos temas.

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David Crary está en Twitter como http://twitter.com/CraryAP