Los indignados españoles volvieron hoy a tomar las calles en todo el país para conmemorar el aniversario del 15M, y recordar que su "indignación" sigue intacta y que todavía tienen más motivos ahora para la protesta.

Ciudadanos de unas ochenta ciudades españolas celebraron manifestaciones, aunque fue la de Madrid la que convocó a un mayor número de personas.

En la capital de España, los miembros de los colectivos del 15M abarrotaron la céntrica Puerta del Sol, la "zona cero" de las protestas el año pasado, y lugar donde confluyeron hoy las cuatro grandes marchas de manifestantes procedentes de distintas zonas de la ciudad.

Las movilizaciones transcurrieron sin incidentes, en un ambiente lúdico y reivindicativo, enmarcado por los cánticos de los "indignados" que corearon lemas ya conocidos como "lo llaman democracia y no lo es", "el pueblo, unido, jamás será vencido" o "pueblo, despierta, se acabó la siesta".

Muchos de los manifestantes portaban carteles con las frases "banquero ayudado, ladrón indemnizado", "no a la estafa de Bankia" o "A nosotros ¿quien nos rescata?", además de otras contra los recortes en la educación y la sanidad pública, y contra la reforma laboral.

Está previsto que los miembros del 15M lean manifiestos, proyecten vídeos, se conecten con las plazas de otras ciudades y hagan una cena-picnic en la Puerta del Sol, pero tendrá que ser antes de las 22.00 horas (20:00 GMT), hora límite establecida por las autoridades madrileñas para permanecer en ese lugar.

No obstante, algunos representantes de los "indignados" anunciaron a lo largo de la semana que sus actos van a ir más allá de ese horario.

De hecho, según el programa de acciones previstas para la jornada, a las 00.00 horas (22:00 GMT) los "indignados" harán un "grito mudo" y mostrarán pañuelos blancos "para que cese la violencia económica y las guerras".

El Ministerio español de Interior ha desplegado entre 1.500 y 2.000 agentes en todo Madrid y ya anunció, en días pasados, que se impedirá la acampada.