Un tribunal estadounidense ordenó que todos los barrios con cercas de protección en Puerto Rico hallen el modo de permitir el acceso de los Testigos de Jehová para que puedan hacer proselitismo.

Las comunidades con guardias ya tenían que permitirles el acceso. Ahora las que no tienen guardias en las entradas deben facilitarles el acceso para el martes.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles dijo en una declaración el viernes por la noche que el fallo beneficia a todos los grupos religiosos, políticos y sociales.

En Puerto Rico, las calles dentro de comunidades cercadas son consideradas vías públicas.

La congregación cristiana de los Testigos de Jehová en Puerto Rico calcula que a sus miembros no se les ha permitido el acceso a 587 comunidades cercadas en 57 municipalidades. Dicen que aproximadamente la mitad de dichas comunidades en la isla tienen guardias.

Puerto Rico cuenta 318 congregaciones de esa denominación religiosa con un total de unos 25.000 miembros.