José Mas, el hijo menor del cubano anticastrista Jorge Mas Canosa, se ha convertido en uno de los primeros hispanos en protagonizar un capítulo de "Undercover Boss", en el que se mezcla de incógnito entre los empleados de MasTec, la diversificada constructora de infraestructuras que preside.

"La experiencia ha sido increíble, sobre todo ver cómo hablaban de mi padre y de su legado", dijo hoy a Efe el presidente de una compañía impulsada por su padre, Mas Canosa, uno de los cubanos más influyentes en el exterior hasta su muerte en 1997.

El empresario, residente en Miami, protagoniza el último capítulo de la tercera temporada de "Undercover Boss" (jefe encubierto), que fue emitido anoche en Estados Unidos por CBS.

Cada semana, el programa nominado a dos Emmy sigue los pasos de un directivo que por unos días abandona su despacho para infiltrarse entre los trabajadores de su compañía y aprender cómo se trabaja en puestos de rangos muy inferiores al suyo.

Mientras trabaja en secreto junto a sus empleados, el jefe observa las consecuencias de sus decisiones y cómo es el día a día en su empresa. Muy al estilo de la televisión estadounidense, el capítulo suele acabar con emotivos actos de "generosidad" hacia los empleados que participan y con promesas de cambios empresariales.

En el caso de MasTec, "somos una empresa hispana y tenemos muchos empleados hispanos. Dar la oportunidad a la gente de empezar con nada, crecer y dar un futuro a tu familia es lo que significa este país y lo que significa también esta empresa", dijo un hombre que se define como "profundamente hispano".

MasTec, que en el último año ha caído en Bolsa un 20 % aunque en cinco años acumula una apreciación del 32 %, crea infraestructuras de energías, comunicaciones y servicios públicos. Mas Canosa fue el gran impulsor de esta compañía, cuyos orígenes se remontan a los años 20.

Durante el capítulo Mas se emociona en varias ocasiones, sobre todo recordando a su padre, fundador de la Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA) y que desde la isla ha sido acusado de financiar actos terroristas contra Cuba.

"Con todo lo que tuvo, pudo haberse ido a una playa y vivir con todas las comodidades, pero la vida de mi papá era tratar de ayudar, a su manera, a los que se habían quedado atrás en Cuba, y fajarse por un pueblo que él creía que necesitaba cambios. Se pasó la vida luchando", defendió.

Mas reconoce que no tuvo oportunidad de conocer muy bien los métodos que utilizaba su padre para mantener esa lucha, ya que cuando murió él tenía 26 años: "Hubiera dado cualquier cosa por tener más tiempo con él".

"Él me enseñó a fajar siempre por tus ideas, por lo que crees; no darte nunca por vencido", apuntó el empresario, quien dijo sentir que "nosotros somos una cara para el pueblo hispano de lo que se puede llegar a hacer en este país".

Por eso, "tenemos el deber y la responsabilidad de hacer bien las cosas, porque en cierta forma representamos a la población hispana. No es algo que hayamos pedido pero que es así".

Ser hispano es, para él, "la pasión por la vida y por mejorar". En ese sentido, explicó que muchos hispanos "han tenido que dejar sus países para buscar un futuro mejor, y eso marca para siempre".

El hijo del que fuera uno de los más notorios y beligerantes opositores al régimen castrista fuera de la isla, que fue acusado incluso por Fidel Castro de financiar actos terroristas contra Cuba, pide para su país "libertad".

"Me gustaría que las personas tuvieran libertad: libertad de profesar su religión, de hacer negocio, de empleo, de proveer a sus familias un mejor futuro", apuntó.

Para él, es "nuestra responsabilidad" invertir en la isla cuando las circunstancias lo permitan: "Ayudar al pueblo de Cuba al final del día siempre va a ser una responsabilidad de nuestra familia y de nuestra empresa".EFE