Al menos 100.000 de españoles indignados por las sombrías perspectivas económicas y el manejo político de la crisis financiera internacional se manifestaron el sábado en las calles de las ciudades del país, marcando el primer aniversario de un movimiento que inspiró grupos de presión similares en otras naciones.

Los manifestantes en Madrid inundaron la plaza Puerta del Sol al atardecer con la intención de permanecer ahí tres días; pero las autoridades les advirtieron que no permitirían que nadie acampe allí para pasar la noche, y se esperaba que hasta 2.000 policías antimotines estarían de guardia.

"Estoy aquí para defender los derechos que estamos perdiendo y por la gente joven que la tiene tan difícil", dijo el maestro de escuela secundaria Roberto Alonso, de 57 años. "Ellos están mejor educados que nunca; pero no tienen empleo. No tienen nada. Se quedaron atrás y así seguirán", agregó.

A menos 20.000 personas protestaron en Barcelona. También se realizaron marchas en Bilbao, Málaga y Sevilla. Simpatizantes realizaron protestas en otros países de Europa.

Las manifestaciones comenzaron el 15 de mayo del año pasado y atrajeron cientos de miles de personas al movimiento llamado de los "indignados". Las protestas se extendieron por toda España y Europa conforme crecía el sentimiento contra las medidas de austeridad.

España se encuentra en una profunda dificultad económica, provocando temores de que pudiera necesitar un rescate similar a los de Grecia, Irlanda y Portugal. Se encuentra en recesión y la tasa de desempleo es de casi 25%, la más alta entre los 17 países que tienen al euro como divisa común. Uno de cada dos españoles menores de 25 años está sin trabajo.

El gobierno conservador del presidente Mariano Rajoy promulgó un intenso recorte de gasto para reducir la deuda nacional, pero mucha gente atribuyó el agravamiento de los aprietos financieros de las familias precisamente a la política de austeridad.

Javier Colilla, un estudiante universitario de 27 años, dijo que se unió a la protesta en Madrid porque la situación económica de España avanza hacia el caos.

"Hemos tenido esta crisis durante cuatro años, pero parece que apenas estuviera comenzando", comentó el estudiante de bellas artes.

Colilla vive con sus padres, ve cero posibilidades de obtener un empleo insignificante después de graduarse y piensa que quizá nunca será capaz de comprar un apartamento.

"En este momento estoy pensando que mi mejor opción será ir a Alemania, donde puedo lavar platos, ganar un poco de dinero y aprender alemán", señaló. "Las perspectivas de obtener un empleo en España son prácticamente inexistentes", agregó.

En Gran Bretaña, varios cientos de manifestantes anticapitalistas del movimiento Ocupemos marcharon pacíficamente a través del distrito financiero de Londres, agrupándose afuera de oficinas de grupos bancarios grandes como Merrill Lynch y Santander.

Cientos más protestaron en las calles de Bruselas y Lisboa, donde la participación fue menor a la del año pasado.

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Con información de los periodistas de la AP Mónica López en Madrid, Barry Hatton en Lisboa y Sylvia Hui en Londres.