Si Grecia rompe los acuerdos con sus acreedores internacionales no habría bases para otorgar nueva ayuda financiera que mantenga el país a flote, advirtió el presidente del banco central de Alemania.

Los comentarios de Jens Weidmann, presidente de Bundesbank e integrante de la mesa directiva del Banco Central Europeo, se dan mientras los políticos griegos, profundamente divididos sobre la eficacia de las medidas de austeridad y de reformas que los acreedores exigen a cambio de préstamos para su rescate financiero, luchan por crear un nuevo gobierno.

"Si Atenas no cumple su palabra, esa es una decisión democrática — pero eso significa que las bases para más ayuda financiera desaparecen", dijo Weidmann, según fue citado el sábado por el diario alemán Sueddeutsche Zeitung. "Los países donadores también tienen que justificarse ante sus habitantes".

Ante el electorado en Alemania y otras naciones prósperas resulta impopular el rescate de países en crisis, como Grecia.

Al ser cuestionado sobre la posible salida de Grecia del grupo de 17 países que comparten el euro, Weidmann dijo que "las consecuencias para Grecia serían más serias que para el resto de la eurozona".

"Pienso que resulta demasiado simplista asumir que los problemas de Grecia se resolverían si el país abandona la eurozona", agregó. "Una salida de la unión monetaria (en torno al euro) no tendría precedentes históricos y estaría relacionada con una enorme incertidumbre".

Tras las irresolutas elecciones generales del domingo en Grecia, los funcionarios alemanes han insistido sobre la necesidad de que Atenas se apegue a su rumbo actual, lo que enfrenta el rechazo claro de los votantes griegos.

"No hay una solución fácil para Grecia", dijo Wolfgang Schaeuble, ministro de Finanzas alemán, en una entrevista publicada por el periódico Welt am Sonntag.

"Hemos llegado al límite de lo que creerán los mercados bursátiles sobre nosotros — no existe una mejor solución", señaló. "Ahora Grecia debe demostrar que tiene la fuerza de formar las mayorías necesarias para eso. Sólo me resta esperar que quienes sean responsables en Grecia rápidamente entiendan eso".

Schaeuble agregó que "si los griegos tienen una idea sobre qué más podemos hacer para fomentar el crecimiento, podemos hablarlo y tomarlo en cuenta". Sin embargo, insistió en que la tarea principal es hacer a Grecia competitiva, y eso significa respetar el programa de reformas acordado de antemano.

"De otra forma, el país no tiene posibilidades".