El presidente panameño, Ricardo Martinelli, presentó una demanda civil por 30 millones de dólares contra el vicepresidente y antiguo aliado suyo, Juan Carlos Varela, por "daños y perjuicios" derivados de "falsas" acusaciones de corrupción en su contra, confirmó hoy una fuente oficial.

El abogado del mandatario, Rosendo Rivera, afirmó este viernes a Efe que la demanda civil fue interpuesta el jueves.

El gobernante actuó judicialmente contra quien fuera su aliado en las elecciones que llevaron a ambos al poder en 2009, un día después de haberle pedido públicamente a Varela que renunciara a la Vicepresidencia "porque no hace nada" en el cargo.

Que se vaya a "hacer oposición", ya que "se jacta de ser oposición", dijo Martinelli.

Ese mismo día, Varela respondió que sirve "a un pueblo y no a un gobierno corrupto" y dejó claro que permanecerá en el cargo al que llegó por elección popular.

"Soy un ser humano como todo el mundo, no estoy demandando como presidente (...) se me ha calumniado falsamente, se me ha injuriado y yo quisiera que las instancias legales resuelvan estos casos, que no se resuelva vía medios de comunicación", declaró este viernes Martinelli a los periodistas.

El gobernante presentó su demanda "como ciudadano" contra "otro ciudadano" por las denuncias "genéricas" de corrupción que Varela ha lanzado en su contra desde que en agosto del año pasado se rompió la alianza entre sus partidos, el oficialista Cambio Democrático, que tiene mayoría parlamentaria, y el Partido Panameñista de Varela, explicó Rivera a Efe.

Martinelli exige una reparación de "30 millones de dólares", que fue la cifra citada por el vicepresidente al acusar al presidente de haber recibido un soborno del italiano Valter Lavítola a cambio de un contrato para construir cárceles, explicó Rivera.

Lavítola, un cercano colaborador del exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi, está detenido en Italia y es investigado por un caso de corrupción internacional, porque supuestamente pagó comisiones a altos funcionarios panameños a cambio de millonarias contrataciones, algo que ha negado Panamá.

Con el proceso civil, Varela "tendrá la oportunidad de presentar las pruebas" de sus denuncias, hechas a través de los medios de comunicación y no ante los organismo correspondientes como debía hacerlo por ser el vicepresidente del país, añadió el abogado.

"Luego de que ganemos el juicio", los 30 millones exigidos "serán donados a unas fundaciones" aún por determinar, afirmó el representante legal de Martinelli.

Rivera resaltó que las afirmaciones de Varela "han ocasionado un grave perjuicio a la persona de Martinelli", que podrían acarrearle una grave afectación" en su faceta como empresario, porque "cuando deje de ser presidente nadie en su sano juicio va a querer hacer negocios" con alguien que es señalado como corrupto.

Por su parte, el vicepresidente respondió que seguirá "defendiendo los intereses del pueblo panameño", y que Martinelli "debe preocuparse por los problemas que afectan a la población".

"A mí nadie me va a intimidar, ni me va a desviar de defender los intereses del pueblo panameño (...) seguiré adelante", añadió.