La huelga parcial realizada hoy por los controladores aéreos en Portugal ha afectado a más de un centenar de vuelos durante la mañana y las autoridades calculan que repercutirá, en total, en los horarios de más de 300 vuelos durante todo el día.

Así lo explicó hoy a Efe un portavoz de Aeropuertos de Portugal (ANA), que precisó que en esa cifra total hay cancelaciones y atrasos.

Los controladores han organizado tres paros de dos horas cada uno a lo largo del día, de 7 a 9, 14 a 16 y 21 a 23 hora local (una hora más que la GMT), en protesta contra las restricciones financieras impuestas por el Gobierno luso a la compañía para la que trabajan.

"La mayor parte de las compañías está recolocando sus vuelos en otros horarios para no coincidir con las horas de huelga", dijo el portavoz de ANA.

Aunque se desconoce por el momento el número exacto de cancelaciones, la aerolínea nacional lusa TAP ya informó de la supresión de una treintena de conexiones a lo largo de la jornada.

La huelga recibió el apoyo de los cinco sindicatos que representan a los empleados de la empresa pública NAV, encargada del control del tráfico -entre otros cometidos- en varios aeropuertos del país, y ha logrado una adhesión cercana al 100 por 100, según sus propios datos.

Por centros aeroportuarios, el más afectado fue el de Lisboa, donde se calcula que 152 vuelos se ven afectados en todo el día, seguido por los de Oporto (63), Faro (42), Azores (37) y Madeira (17).

Los trabajadores de NAV decidieron ir a la huelga, según sus portavoces, a causa de las restricciones financieras impuestas a la compañía por parte del Gobierno luso, que "ha reducido su capacidad" y pone en riesgo "su viabilidad a corto plazo".

El Ejecutivo portugués, de signo conservador, ha adoptado esa medida dentro del severo programa de ajustes y reformas aplicado para reducir el déficit público y cumplir las condiciones del rescate financiero del país, que vive una grave crisis económica.

Detrás de las divergencias entre Gobierno y sindicatos se encuentra la necesidad de que el control aéreo luso se adapte a la normativa europea, que fija un coste medio de los servicios aeroportuarios de navegación de 53 euros para Portugal en el año 2014.

Los trabajadores de NAV defienden, sin embargo, que la compañía ya presenta un coste inferior a ese importe y recuerdan el recorte salarial que les fue aplicado en 2011, del 5 por ciento, para reducir costos en la empresa estatal.

Los sindicatos han rechazado también en los últimos meses los nuevos recortes financieros del Gobierno a su empresa con el argumento de que ese tipo de compañías se financian a través de lo que pagan las aerolíneas por sus servicios y no dependen de los presupuestos del Estado.