Italia cumplirá con los objetivos de déficit estructural en 2012 y 2013 marcados por Bruselas y saldrá lentamente de la recesión a finales de este año, anunció hoy el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

"Italia va por el buen camino para cumplir con sus objetivos de déficit estructural para 2012 y 2013, así que desde esta perspectiva no hacen falta nuevas medidas de consolidación fiscal", señaló Rehn durante la presentación de las previsiones económicas para la Unión Europea.

Rehn señaló que la reducción del déficit nominal italiano para 2013 -que se situará en un 1,1 % - se quedará "corta" respecto al objetivo del 0,5 % adoptado por Italia para ese ejercicio, pero se mostró satisfecho por los datos del déficit estructural (-0,7 % este año y -0,1 % el próximo).

"Teniendo en cuenta las medidas adoptadas, la situación presupuestaria para 2013 será equilibrada", aseguró.

Italia saldrá de la recesión lentamente a partir del último trimestre de este año, en el que el Producto Bruto Interior (PIB) del país crecerá un 0,1 %, lo que no impedirá cerrar el ejercicio presente con un retroceso total del 1,4 %.

El próximo año, la economía italiana continuará expandiéndose moderadamente, hasta acumular un alza del 0,4 % del PIB, siempre según las previsiones de la CE.

El Ejecutivo europeo condiciona esta recuperación a que no empeoren de nuevo las condiciones del mercado financiero y a que la prima de riesgo se mantenga por debajo del 6 %, debido a la vulnerabilidad de la economía italiana a la volatilidad de los mercados de deuda.

Rehn llamó la atención sobre la drástica caída de la demanda del consumo interno que se prevé para este año, con un retroceso del 2,3 % en el consumo privado y un 0,8 % en el público, situación que solo se estabilizará a partir de 2013, cuando se espera que ambos disminuyan en un 0,4 %.

Por otra parte, la CE prevé que la inflación aumente este año, debido principalmente al aumento del precio del petróleo y de las medidas de consolidación fiscal.

El paro también continuará aumentando en Italia, un 1,1 % en 2012 y un 0,1 % en 2013, hasta situar la tasa de desempleo cerca del 10 %; paralelamente, los salarios del sector privado aumentarán por debajo del nivel de inflación y los del sector público permanecerán congelados.