Grupos pro inmigrantes de Florida intentan evitar la orden de salida voluntaria de dos guatemaltecos indocumentados que afirman que agentes del ICE usaron fuerza excesiva en su contra durante un operativo y luego se les negó una visa especial tras colaborar con las autoridades.

Las organizaciones We Count! y Americans for Immigrant Justice realizan una carrera frenética de acciones para que las autoridades de Inmigración suspendan a último momento la partida el próximo domingo de Adolfo García, de 20 años y Julio Díaz, 21, oriundos del departamento de Quetzaltenango, en el oeste de Guatemala.

"Estamos tratando de hacer todo lo posible con llamadas a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y cartas, además de una petición en internet con unas 30.000 firmas", dijo hoy a Efe el director ejecutivo de "We Count!", Jonathan Fried.

Los guatemaltecos tienen boletos de avión para el domingo, una semana antes de que expire la orden de salida voluntaria que había fijado el ICE para el 18 de mayo.

La abogada de los inmigrantes, Romy Lerner de Americans for Immigrant Justice, lanzó una campaña en Change.org para que el ICE detenga de la deportación de sus clientes.

"Soy la abogada de los chicos y comencé esta petición porque no tengo confianza en que el sistema de inmigración no le vaya a fallar a estos muchachos, incluso después de todo lo que ellos han pasado y ellos necesitan el apoyo de las personas como ustedes para asegurarse de que puedan quedarse en EE.UU.", dijo la abogada en la petición.

Lerner informó que ambas organizaciones han enviado una carta al director nacional del ICE, John Morton, pidiendo que detenga la deportación de estos dos "jóvenes trabajadores, ellos se merece ser tratados de manera justa después de que sus derechos civiles fueron brutalmente violados".

"Hasta el ICE acepte responsabilidad por las acciones de sus agentes, estos continuará abusando de su poder", sostuvo la letrada.

Según Lerner los guatemaltecos, que no tienen antecedentes penales, estaban tan ensangrentados y con contusiones tras su arresto que tanto el "director del centro de detención de Inmigración donde estaban y la Cónsul de Guatemala expresaron alarma".

Las autoridades detuvieron a García y Díaz, quienes hablan mam, una de las lenguas mayas, el 19 de noviembre de 2008 durante una operación del ICE dirigida a desmantelar una red de tráfico humano con fines de prostitución en Homestead y otras zonas del sur del estado de Florida.

La abogada afirmó que los agentes allanaron de manera errónea la casa de los jóvenes, así como otras residencias en Homestead, en el condado de Miami-Dade,

Fried, a su vez citando documentos del ICE, explicó que detuvieron a cerca de 91 personas en la operación, pero sólo entre 4 y 7 estaban presuntamente involucradas en la red.

Los guatemaltecos, que eran trabajadores agrícolas, dijeron que los agentes del ICE los golpearon y los patearon al momento de colocarles las esposas para detenerlos.

Tras una investigación de la Oficina de Responsabilidad Profesional del ICE sobre el presunto uso excesivo de fuerza, de acuerdo con esta agencia gubernamental, se determinó en octubre de 2009 que "las acusaciones contra los agentes no tenían sustento".

La Fiscalía Estatal no presentó cargos contra los agentes y otorgó a cuatro personas, entre ellas a García y Díaz, una carta de recomendación para que se les otorgara una visa "U" por colaborar en el caso.

Pero las autoridades desestimaron tres de las recomendaciones, incluyendo las de García y Díaz.

Las visas "U", creadas por el Congreso en 2000 en el marco de la Ley de Protección de Víctimas del Tráfico de Personas y de la Violencia, están reservadas para víctimas que "han sufrido sustancial abuso físico o mental y están dispuestas a ayudar a las autoridades policiales a investigar" esos crímenes.

Las personas que reciben ese visado obtienen un permiso temporal de trabajo de tres años, tras lo cual pueden solicitar la residencia permanente en este país. EFE