Un equipo de búsqueda encontró el viernes al menos 12 cadáveres cerca de los restos de un avión de pasajeros ruso que se estrelló en las cuestas de un volcán durante un vuelo de demostración para potenciales compradores, dijo un funcionario.

Se teme que hayan perecido los 45 ocupantes del Superjet-100 Sukhoi, que se estrelló el miércoles.

"Hoy hemos descubierto a 12 víctimas, todas muertas", dijo Daryatmo, jefe de la agencia nacional de búsqueda y rescate, en declaraciones a la prensa.

Muchos de los cadáveres encontrados el viernes se despedazaron por el impacto, informó el teniente coronel Oni Juniato, de los infantes de la Marina indonesia, cuyo equipo halló 10 cuerpos antes de regresar a un campamento en una zona más baja de la montaña.

"Vemos muchas otras víctimas... pero las barrancas y las pronunciadas pendientes nos impiden llegar a ellas", dijo Juniato en un comunicado.

El equipo de búsqueda utilizó cuerdas para escalar hasta el lugar donde se encontraban los restos de la nave en el monte Salak, cuyas laderas son casi verticales, dijo el portavoz del organismo de búsqueda y rescate, Gagh Prakoso.

Los cadáveres eran retirados en helicóptero del lugar donde cayó el aparato.

La televisión local mostró lo que parecía ser la cola del avión y el logo blanco y azul de Sukhoi, parte de las alas y fragmentos de metal retorcido que quedaron diseminados en la cuesta.

El jet de pasajeros se estrelló el miércoles contra un volcán dormido a casi 800 kph (480 mph). Expertos rusos y franceses llegaron para sumarse a la investigación en marcha sobre este desastre aéreo.

El Superjet-100 es el primer modelo nuevo de un avión de pasajeros fabricado en Rusia desde que desapareció la Unión Soviética hace dos décadas, y fue diseñado para contribuir al resurgimiento de la industria aeroespacial del país.

Transportaba a representantes de aerolíneas y periodistas locales en un vuelo de demostración de 50 minutos. Apenas 21 minutos después de despegar de un aeropuerto en Yakarta, el piloto y copiloto rusos habían solicitado permiso para descender de 3.000 a 1.800 metros (de 10.000 a 6.000 pies).

El piloto y copiloto no dieron explicación de esa maniobra y desaparecieron del radar casi de inmediato.

Se desconoce la causa por la que la tripulación solicitó un cambio de curso, en especial si el avión estaba muy cerca del volcán de 2.200 metros (7.000 pies) de altura. Tampoco está claro si recibieron la autorización para hacerlo, dijeron las autoridades.

Las grabaciones de los diálogos con la tripulación serán revisadas como parte de la investigación, pero es improbable su pronta difusión al público.

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Los periodistas de The Associated Press, Ali Kotarumalos y Niniek Karmini, en Yakarta, contribuyeron a este despacho.