El joven haitiano Jhony Jean, quien acusa de violación a cinco marinos uruguayos de la Misión de Naciones Unidas en Haití, abandonó hoy Uruguay tras prestar declaración ante el juez que investiga los hechos.

Jean, que fue sometido a pericias físicas y psicológicas tras testificar ante el juez este jueves, partió del Aeropuerto de Montevideo sin hacer declaraciones a los periodistas que fueron a cubrir su partida.

Según explicó a Efe el portavoz del Poder Judicial uruguayo, Raúl Oxandabarat, la comparecencia del joven, que se prologó durante toda la tarde y parte de la noche del jueves, buscaban tan solo recabar "la prueba fundamental de la declaración" que faltaba para poder proseguir con la investigación.

"Hay que recordar que formalmente todavía esto no es un juicio, sino que el juez que dirige la instrucción está en la fase de presumario, en la que se reúnen los elementos de prueba para resolver el caso", explicó Oxandabarat.

Así, el juez ahora tendrá que analizar los nuevos datos recibidos y redactar un expediente que a su vez tendrá que ser analizado por la Fiscalía, para que ésta decida si hay que pedir más pruebas o si el caso tiene mérito para ir a juicio.

Si el fiscal no quiere proseguir con la causa, esta quedará definitivamente archivada. De lo contrario, el juez determinará si se procesa a los marinos y entonces sí se dará por iniciado el juicio.

Oxandabarat señaló que, además de Jean, declaró su madre en calidad de testigo.

Además, también se realizó una rueda de reconocimiento en la que estuvieron presentes los marinos implicados y un "examen físico por el forense y una pericia de una psicóloga", pericias cuyo informe le será enviado al juez en cuanto estén listas, indicó el portavoz judicial.

"El juez agotó ya pues todo lo necesario que implicaba la presencia de joven en Uruguay, por lo que no tendrá más participación en el proceso", añadió Oxandabarat.

Al estar el proceso en fase de presumario, todas su conclusiones son secretas y solo se conocen las opiniones de los abogados de la defensa y la acusación que estuvieron presentes en la sala.

El primero en hablar ayer mismo fue el abogado estadounidense del joven, Mike Puglise, quien afirmó que su patrocinado ratificó su denuncia de violación y fue capaz de reconocer a sus agresores, y que además presentó un informe médico realizado en Haití que confirma los abusos y un vídeo sin editar en el que aparece completa la escena de la violación.

"Lo que hicieron a este joven fue absolutamente horrible, brutal. Lo que vi en una copia clara del vídeo de los militares es el ataque más brutal a un joven que haya visto jamás. Un ataque sádico", dijo Puglise en la puerta del tribunal.

Por el contrario, el abogado de los militares acusados, Gustavo Bordes, señaló en declaraciones al diario El País que en la declaración del joven "quedaron claras las flagrantes contradicciones" existentes su testimonio y que su denuncia es "insostenible desde todo punto de vista".

Para Bordes, el único interés de los abogados es pedir una indemnización por cinco millones de dólares y que para eso no les importó "faltar a la verdad" y sustentar la denuncia "sobre algo que no ocurrió".

En este sentido, Oxandabarat informó a Efe de que si se pretende una indemnización, los abogados de Jean deberán iniciar "un proceso distinto e independiente" por la vía civil, si bien señaló que en estos casos generalmente se espera a que haya una resolución penal para poder "fundamentar mejor la posición".

El caso de Jean surgió el pasado mes de septiembre, cuando se divulgó un vídeo en el que aparecía el joven en un cuartel con un grupo de marinos uruguayos.

En el vídeo se ve al joven tumbado boca abajo y sujeto por algunos militares mientras le bajan el pantalón y uno de ellos semidesnudo se arrodilla a sus espaldas en medio de risas generalizadas.

Nada más conocerse la noticia el Gobierno uruguayo anunció una investigación "exhaustiva" y sin "miramientos" y dijo que iba a aplicar "las máximas sanciones imaginables" a quienes sean considerados responsables de un hecho que definió como "aberrante".

En la actualidad, los marinos uruguayos acusados se encuentran en libertad condicional a la espera de que se complete su proceso judicial, uno de cuyos pasos esenciales es la declaración de Jean.