El ciclista Lance Armstrong y el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, defendieron hoy una iniciativa que incrementaría en un dólar el precio de la cajetilla de tabaco en California con el objetivo de aumentar los fondos para la investigación contra el cáncer.

"Esta propuesta salvará vidas, mantendrá alejados del tabaco a nuestros niños y recaudará fondos para la investigación contra el cáncer, lo que podría conducir a encontrar una cura", manifestó Villaraigosa.

Según un informe reciente del Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), California es uno de los tres estados del país que no han subido sus impuestos sobre el tabaco en la última década.

La oficina del alcalde estima que con este incremento se salvarían más de 100.000 vidas y se evitaría que más de 200.000 jóvenes sigan fumando.

De ser aprobada la medida (propuesta 29) en las elecciones primarias del 5 de junio, las arcas de California recibirían más de 700 millones de dólares al año, una cantidad que se destinará a médicos y científicos de ese estado.

Armstrong, siete veces ganador del Tour de Francia y quien superó un cáncer de testículos, dijo que esta medida es necesaria para combatir las "mentiras" de las tabaqueras y que es el camino correcto a seguir por los ciudadanos.

"Es una oportunidad magnífica para hacer varias cosas, pero principalmente para hacer la adecuada", apuntó el deportista, que por primera vez ha decidido involucrarse en política. "Para California éste puede ser un vehículo de crecimiento económico", añadió.

Las tabaqueras estadounidenses gastan más de 27 millones de dólares al día en publicidad para sus productos y cerca del 90 por ciento de quienes fuman comienzan a hacerlo a los 18 años, según un informe del Departamento de Salud y Servicios Humanos del país.

Unos 34.000 jóvenes empiezan a fumar cada año.

A favor de la medida se han postulado la Sociedad Americana del Cáncer, la Asociación Americana del Corazón y la Asociación Americana del Pulmón, entre otras organizaciones.

En contra se han manifestado las propias tabaqueras y entidades independientes como el grupo Americans For Prosperity, que asegura no estar en contra de la investigación científica, sino del lenguaje utilizado en la redacción de la propuesta de ley, que no permitiría que el dinero se utilizase para otras necesidades.

"Los programas de educación y salud están siendo recortados en todo el Estado y otras funciones gubernamentales están en peligro debido a la falta de ingresos", explicó el grupo en un comunicado.