Estados Unidos rechazó hoy una oferta de Cuba para negociar sobre la liberación del contratista estadounidense Alan Gross, al considerar que trazaba "una relación" entre su caso y el de los cinco agentes cubanos retenidos en Miami (Florida).

"No hay ninguna equivalencia entre estos casos. Por un lado, hay unos espías que han sido condenados en Estados Unidos y por el otro hay un trabajador de desarrollo que nunca tenía que haber sido encarcelado", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria.

La portavoz reaccionó así a las declaraciones de la directora para EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, quien aseguró el jueves a la cadena CNN que La Habana había propuesto a Washington "negociar para encontrar una solución al caso de Gross", encarcelado allí desde 2009, "con una base recíproca".

Aunque Vidal no especificó la propuesta presentada a EE.UU., Nuland confirmó hoy que estaba relacionada con la situación de "los Cinco", un grupo de agentes cubanos condenados en 2001 por espionaje y de los que uno, René González, ya ha sido liberado pero debe cumplir tres años de libertad supervisada antes de poder regresar a Cuba.

"El Gobierno cubano ha tratado regularmente de relacionar estas dos cosas, y nosotros siempre rechazamos esa relación", dijo Nuland, preguntada por el contenido de la oferta del Gobierno cubano.

En su entrevista con la CNN, Vidal no especificó en qué consistía esa oferta, pero sí indicó que esperaba "la respuesta de Estados Unidos".

Nuland subrayó hoy que el Gobierno cubano "sabe que no hay ninguna equivalencia" entre los casos de "los Cinco" y el de Gross, que "es un problema de un Gobierno que ha encerrado a un trabajador humanitario sin ningún tipo de fundamento".

"Rechazamos categóricamente todos los cargos contra él y el hecho de que haya sido encerrado", subrayó Nuland.

Gross fue condenado a 15 años de cárcel tras ser acusado de participar en planes subversivos contra el Estado por proporcionar acceso a Internet a comunidades judías en la isla, como parte de su trabajo en una empresa subcontratada por la Agencia Estadounidense de Desarrollo (USAID).

"Deberíamos ser capaces de trabajar con un Gobierno establecido para tratar de forma adecuada sobre un ciudadano estadounidense. Y hasta ahora no lo hemos conseguido", lamentó Nuland.

La portavoz añadió que la situación de Gross es "totalmente injusta" y "una afrenta a la decencia humana", y condenó que La Habana no esté dispuesta a dejar que viaje a Estados Unidos para visitar a su madre, enferma terminal de cáncer.

Nuland recordó que Washington permitió recientemente que René González viajara a la isla durante dos semanas para ver a su hermano, también enfermo de cáncer, y lamentó que Cuba no "conceda el mismo gesto humanitario en una situación totalmente equivalente".

Durante su entrevista del jueves, Vidal explicó que Gross no puede abandonar la isla porque su condena "empezó hace tres años" y eso le somete a unas condiciones que le impiden salir de Cuba.

La Habana ha ofrecido a Gross, en cambio, que su madre le visite en la isla, una propuesta que el propio prisionero ha tachado de "disparate" y que la secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para Latinoamérica, Roberta Jacobson, considera "imposible".

"Ella tiene 90 años y tiene cáncer. Es algo imposible para ella viajar para visitar a su hijo. El Gobierno cubano debe permitir a Alan Gross al menos una visita a su madre, pero por encima de todo eso, debe liberarle ahora", dijo Jacobson en una entrevista con Efe el martes.