La derrota del serbio Novak Djokovic en cuartos contra su compatriota Janko Tipsarevic dejó a la vista las dos caras del actual número uno del mundo, por una parte la de felicidad por abandonar Madrid, un torneo al que no volverá si no cambian las pistas, y la de su ira por sentirse engañado como el resto de los jugadores por el anterior presidente de la ATP, Adam Helfant.

Djokovic, que perdió ante su compatriota Janko Tipsarevic, por 7-6 (2) y 6-3, y encajó la cuarta derrota del año, salió de Madrid con una escasa renta de 180 puntos esta semana ganados después de perder los 1.000 que la defensa le obligaba como campeón el año pasado en la Caja Mágica, cuando acabó eufórico bañándose en la ría después de su triunfo ante el español Rafael Nadal.

De nuevo el campeón vuelve a encontrarse con la maldición del torneo. Ninguno de los vencedores en Madrid ha sido capaz, en los once años de historia de la competición, de revalidar el título al año siguiente de su defensa.

Ahora Djokovic quiere olvidar Madrid cuanto antes y centrarse en Roma, a partir del lunes, donde también ganó el pasado año y también a Nadal en la final, pero ya con la tradicional arcilla como superficie.

Será, como él expresó, "en tierra de verdad", y prometiendo que no regresará a Madrid si no cambian las pistas, advirtiendo que los organizadores pueden hacer lo que quieran, en cuanto a futuras innovaciones, y afirmando que los que han perdido esta semana "son los jugadores".

"Pueden hacer lo que le quieran. Yo no estaré aquí el año que viene si esta tierra sigue aquí", dijo.

Tampoco se mordió la lengua al apuntar al culpable de todo este polémico cambio. La persona que permitió, según él, que el torneo cambiase a azul. "Las cosas se hicieron por detrás y con la puerta cerrada", dijo al referirse a cómo se tomó la decisión final. "Él se estaba marchando y tomó la decisión. No creía en el tenis ni en los jugadores", dijo Djokovic en alusión al anterior presidente de la ATP.

Adam Helfant, que hoy estuvo en Madrid en un homenaje que el torneo hizo a los cuatro presidentes de la ATP, "solo pensó en su propio interés y en sus cosas. Si la ATP quiere protegernos y apoyarnos ahora no habrá forma de que Madrid mantenga la pista azul", subrayó el serbio.

Tipsarevic, que está de acuerdo con su compatriota, fue más técnico. "En esta superficie no se puede defender, es muy difícil hacerlo, y Nadal y Djokovic son los mejores defensores", dijo hoy el verdugo del número uno del mundo, tras alcanzar el mejor resultado en un torneo de esta categoría.

Tipsarevic se medirá con el ganador del duelo entre el suizo Roger Federer, que si gana en Madrid de nuevo arrebataría el segundo puesto el lunes a Rafael Nadal, y David Ferrer.

Mientras, el argentino Juan Martín del Potro continúa sin inmutarse ganando partidos y sumando victorias (10 seguidas en tierra) que afinan su puesta a punto para Roland Garros y confirman su confianza.

Ganador en Estoril la pasada semana, donde se apuntó el segundo título de la temporada (Marsella), hoy dejó fuera (6-3 y 6-4) al talentoso ucraniano Alexandr Dolgopolov, que admitió que se encontraba sin energías tras deshacerse el día anterior del francés Jo Wilfried Tsonga.

Si a "Dolgo" le faltaron fuerzas, el español Fernando Verdasco no encontró la chispa y la garra que tuvo contra Rafael Nadal el día anterior. Su verdugo, el checo Tomas Berdych (6-1 y 6-2), le arrasó en sesenta y seis minutos y será el rival de Del Potro en las semifinales.