Chicago se prepara para la cumbre de la OTAN con medidas de seguridad que bloquearán parte del centro del 18 al 21 de mayo, para proteger a por lo menos 60 jefes de Estado y de Gobierno visitantes y minimizar los inconvenientes que puedan provocar miles de manifestantes.

Jennifer Martínez, portavoz del comité municipal que organiza la reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) junto a agencias estatales y federales, dijo hoy a Efe que la ciudad recibirá unos 21.000 visitantes, entre delegados, integrantes de sus equipos de trabajo y por lo menos unos 2.000 periodistas.

Según el estudio el "Impacto económico de la OTAN en Chicago", la economía local recibirá una inyección económica extra de 123 millones de dólares.

Aunque se esperan manifestaciones potencialmente conflictivas que anuncian grupos como Ocupa Chicago y la Coalición Contra la Agenda de Guerra y Pobreza de la OTAN, las autoridades confían en aislar las protestas.

Igualmente, la gente que vaya a trabajar al centro, o los turistas que visitan a diario la ciudad, verán complicados sus desplazamientos por el cierre de tramos de autopistas importantes, de la autovía rápida que bordea el Lago Michigan y restricciones en el estacionamiento.

Lugares de gran concentración turística como el Museo Field, el acuario, el planetario y el Instituto de Arte de Chicago estarán cerrados durante tres días.

Los servicios de trenes urbanos y suburbanos no serán interrumpidos, pero las autoridades advirtieron a los usuarios que puede haber demoras.

El turista mexicano Iván Picasso dijo hoy a Efe que su visita no ha sido afectada por los preparativos de la cumbre.

"Ni sabíamos que iba a estar la cumbre en Chicago. La ciudad no se ve afectada por nada", afirmó.

Las barreras de seguridad y puestos de control que instalarán el Servicio Secreto de los Estados Unidos y el Departamento de Policía de Chicago serán visibles a partir del próximo lunes.

En algunos lugares se colocarán cercas de metal y barreras de cemento, y en otros habrá barreras portátiles capaces de detener a un vehículo de 7.000 kilos a 45 kilómetros por hora.

"Trataré de no estar cuando esto esté muy ocupado y de seguir mi rutina", dijo Enrique Rico, quien trabaja en el área que será cubierta por las medidas de seguridad.

"Estoy seguro de que el club en el que trabajo va a estar cerrado durante tres días, así que probablemente no pueda trabajar esos días", agregó.

A su vez, Jesús Cabral opinó que a pesar de que habrá muchas calles cerradas igualmente tendrá que presentarse a trabajar. "No creo que me afecte mucho", dijo.

La primera protesta está programada para el próximo viernes, a cargo de la organización National Nurses United que quería concentrarse en una plaza frente a la municipalidad y fue derivada a un auditorio del Parque Grant.

Las autoridades argumentaron que al presentarse un concierto de una banda de rock se reunirían más de 5.000 personas, que es el cupo de la Plaza Daley. Las enfermeras y los coordinadores de la protesta lo consideran una violación de la libertad de expresión y anunciaron una demanda en los tribunales.

El presidente Barack Obama llegará el sábado 19 a Chicago y el domingo a primera hora recibirá a los participantes de la cumbre, que se realizará en el centro de convenciones y exposiciones McCormick Place. La primera dama estadounidense, Michelle Obama, será la anfitriona de los cónyuges de los participantes.

El domingo será la segunda y tal vez más numerosa de las seis protestas autorizadas, pero los manifestantes serán mantenidos lejos de la reunión.

El lunes, segundo y último día de la cumbre, Ocupa Chicago anunció que intentará bloquear el edificio sede de la empresa Boeing Co., a quien acusa de ser una "corporación criminal que lucra con la violencia a escala masiva".

"Lo haremos con o sin permiso de la Policía", dijo hoy a periodistas Zoe Sigman, de Ocupa Chicago. EFE

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