Miembros de una pandilla de mexicanos implicada en ataques a inmigrantes guatemaltecos que laboran en empacadoras de carne fue acusada de homicidio y asociación delictuosa entre otros cargos, anunciaron el viernes los fiscales federales del caso.

La acusación, hecha por un jurado de instrucción, fue presentada contra 22 presuntos miembros de la pandilla de los Norteños en la localidad de Dodge City en el estado de Kansas. Cuatro fueron involucrados en el homicidio de un hombre en junio de 2009 y de intento de homicidio contra al menos tres. The Associated Press obtuvo una copia del documento judicial después de que fue desclasificado el viernes, pero antes de su difusión pública.

Los fiscales dijeron que los Norteños crearon un clima de temor mediante la violencia y amenazas de violencia para favorecer su participación en el narcotráfico.

"La acusación afirma que miembros de los Norteños hacían presa de inmigrantes guatemaltecos que trabajan en empacadoras de carne de res en Dodge City", dijo el fiscal federal Barry Grissom en un boletín. "Entre los Norteños es bien conocido que muchos de los trabajadores guatemaltecos no utilizan bancos y tratan de evitar a los policías. Son más bajos de estatura y es improbable que estén armados".

En las últimas décadas ha habido un ingreso considerable de hispanos en la región debido a que han encontrado empleo en las empacadoras de carne. De acuerdo con un informe de la DEA, los narcotraficantes y las pandillas han también llegado a la zona, que se ha vuelto un centro del contrabando de drogas por la situación remota del lu9gar y el fácil acceso a lugares como Denver, Kansas City y Oklahoma City.

Los cargos de homicidio responden a los hechos del 8 de junio de 2009, cuando Israel Peralta fue muerto a tiros mientras se encontraba con amigos frente a un estacionamiento de camiones con remolque, dijo Grissom.

Los pandilleros están implicados en seis cargos por usar armas para robar a inmigrantes guatemaltecos en sus propias casas.

"Estos traficantes mexicanos operan sus redes de tráfico al integrarse con habitantes locales y evitar la vigilancia policial", según el reporte. "Aunado a este problema, los policías locales carecen a menudo de la capacidad de comunicarse fácilmente en español y de los recursos necesarios para penetrar esas organizaciones traficantes".