Miles de policías de franco participaron el jueves en marchas de protesta por las calles de Londres ante los anunciados recortes salariales y de presupuesto, mientras que miles de trabajadores del sector público se declararon en huelga por los cambios propuestos por el gobierno a sus pensiones de jubilación.

Los líderes sindicales afirmaron que unos 400.000 empleados civiles, personal de las fronteras, de las prisiones y otras dependencias formaron piquetes de huelga ante la posible aprobación de las controvertidas reformas.

Asimismo se unieron a la huelga los agentes de fronteras en los aeropuertos londinense de Heathrow y Gatwick, donde se había advertido a los pasajeros de posibles demoras.

La Fuerza Fronteriza de Gran Bretaña dijo que se valía de "un entrenado personal de contingencia a fin de minimizar la interrupción".

El ministro Francis Maude dijo que la huelga es en vano e impedirá que se permitan las negociaciones sobre las pensiones.

La paralización del jueves es la tercera en seis meses por las reformas de jubilación.