El gobierno de Caquetá reclamó el jueves a las FARC que permitan que una comisión médica revise al periodista francés Romeo Langlois, en poder de la guerrilla desde fines de abril.

Langlois, de 35 años, resultó herido durante los enfrentamientos entre la guerrilla y una unidad de la fuerza pública a la que el reportero acompañaba en la cobertura de las tareas de destrucción de laboratorios de drogas en ese departamento al sur del país. Con base en testimonios de militares que estuvieron en los combates, el gobierno ha dicho que el periodista resultó herido de bala en el brazo izquierdo.

Que la guerrilla "permita la entrada de un organismo de salud neutral para evaluar las condiciones de salud del periodista francés", dijo el jueves a The Associated Press telefónicamente Luis Eduardo Campo, secretario de Salud de la gobernación de Caquetá.

"Nos preocupa que (Langlois) fue herido en un brazo y no sabemos si están afectados los tejidos blandos o el hueso", aseguró el médico cirujano.

Campo sostuvo que el ente de salud neutral podría estar integrado por "médicos del Comité Internacional de la Cruz Roja. Un médico cirujano y un ortopedista podrían ser suficientes".

Langlois, radicado en Colombia desde hace más de 10 años, fue dado por desaparecido el 28 de abril en Caquetá cuando se producía el operativo antidrogas. Las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reivindicaron en un comunicado conocido el 6 de mayo que el comunicador está en su poder.

El pronunciamiento de la jefatura rebelde no mencionó el estado de salud del periodista, colaborador independiente de la televisora France 24 y el diario Le Figaro.

El secretario de Salud de Caquetá sostuvo que "una infección puede agravarse. No sabemos la magnitud de la herida, si son esquirlas o si sólo afectó tejidos blandos o si afectó hueso".

Ex secuestrados de las FARC, entre ellos algunos políticos, han dicho que aunque los rebeldes tienen enfermeras, la atención es muy básica y apenas recibían algunas pastillas para tratar enfermedades que sufrieron como malaria y leishmaniasis, entre otras.