El ministro peruano de Economía, Luis Miguel Castilla, afirmó hoy a Efe que Perú espera un crecimiento del 6 por ciento este 2012 gracias a su "estabilidad macroeconómica" y a que el país está "en proceso de convergencia y recuperando el tiempo perdido".

Castilla, que en marzo había apuntado a que el PIB peruano podría ser en 2012 de entre un 5,5 y un 6%, dijo que la base del crecimiento se cimenta en reformas que incluyen "políticas de apertura y de un entorno amigable a la inversión, tanto domestica como extranjera".

"En Perú nos adelantamos (a la crisis) y adoptamos una política fiscal contracíclica ante la expectativa de un menor crecimiento del mundo", añadió el ministro, en una entrevista con Efe al término de una visita de tres días a Tokio.

También recordó las medidas tomadas por el país andino para dinamizar la inversión publica, cuya tasa de crecimiento actual es cercana al 30 %.

Castilla destacó que el consumo interno se ha mantenido "bastante dinámico, con importaciones récord de bienes de consumo y tasas de crecimiento de crédito al sector privado cercanos al 20 %", al tiempo que adelantó que en 2012 esperan un superávit fiscal cercano al 1 por ciento.

Remarcó que Perú mantiene su optimismo de crecimiento, pero siempre y cuando "no haya desplome" y "la crisis en la eurozona se quede en la eurozona y no trascienda mas allá de ese continente".

En este sentido, el titular de Economía destacó que las posibilidades de que Perú sufra un contagio financiero son más bajas "que la de vecinos como Brasil, Chile o Colombia" al tener con una exposición menor a los bancos europeos y contar con "un marco prudencial que evita que haya salidas de capitales".

A pesar de la buena línea del país, Castilla subrayó que Perú aún afronta grandes desafíos, como alentar mejoras en la productividad y "cerrar brechas que persisten" en el país, como son la mejora de las inversiones en ciencia y tecnología, investigación y desarrollo y educación pública.

Castilla, que viaja con la delegación del presidente, Ollanta Humala, en su gira por Japón y Corea del Sur, aseguró que tras tres días de reuniones con empresarios y mandatarios "el balance es bastante positivo. Nos vamos muy satisfechos".

El ministro adelantó que en el marco de la visita se acordó "iniciar conversaciones con Japón para el establecimiento de un convenio de doble imposición" para atraer nuevas inversiones, algo que "ratifica el buen momento que vive el país".